Los 10 tipos de personas tóxicas que hay en un trabajo

Helios Herrera, director general de HH Consultores, presenta diez puntos clave para saber si convives con un empleado tóxico

1. El que nunca cambiará

• Es el que ha tenido una y mil sesiones de retroalimentación de parte de sus colaboradores, de sus jefes y hasta de los jefes de sus jefes y no han hecho nada por mejorar ni por cambiar lo que se pide y se espera de él, ha recibido mil oportunidades y ha tenido en la empresa más vidas que un gato.

• Simplemente no pueden hacer las cosas que les dijeron que tenían qué hacer, como les dijeron que las tenían que hacer y cuando las tenían qué hacer.

2. El que no cuida, ni lucha por sus clientes, por su empresa ni por su propia chamba.

• Cree que sus necesidades son más importantes que el bienestar de la empresa.

• Alega que lo primero que necesita para “trabajar bien”, es estar bien, incluso si eso implica modificar tiempos de entrega, calidad del trabajo, etc.

3. El “sobrevalorado”

• Estos tienen un curriculum impecable, con las cualidades más que necesarias para su labor, recomendaciones y toda clase de adornos profesionales.

• Lo malo es que eso es lo único de lo que pueden presumir: su currículum. Su trabajo actual no habla por ellos.

• Suelen tomarse a sí mismos como parámetro para calificar a los demás.

• No cumplen con las fechas y postergan constantemente, alegando que “su trabajo toma tiempo, y si los tiempos de la empresa no se adaptan a ello, no hay nada que pueda hacer.”

4. El "mala actitud”

• Son buenísimos en su trabajo, pero tienen la peor actitud: no sólo al interior, sino con los clientes y proveedores

• Prefieren trabajar solos, sin tener contacto con nadie, sin tener que recibir comentarios de nadie, sin tener que ver absolutamente nada con nadie.

5. El "sociable tóxico”

• Son los "amigueros " hablan con todos, come con cada uno de los colaboradores, pero siempre para quejarse, criticar a la organización y trastornar la comunicación interna.

• Son amantes de los chismes, contaminan cual plaga y contagian sus constantes inconformidades. En casos extremos veladamente se puede volver un agitador profesional que adore ver cómo todos pelean.

• Suelen ser las personalidades más virales y tóxicas por qué actúan lento, pero seguro.

6. El que no sabe decir “no"

• Suelen ser personalidades inseguras de sí mismas, son como bebés, temen constantemente no agradar, no cumplir, quedar mal y entonces se comprometen a toda solicitud aún cuando saben de antemano que no poseen la capacidad para ciertas tareas.

• Jamás piden ayuda para no poner en evidencia sus carencias.

• Cualquier jefe se siente encantado con su actitud, pero cuando aparecen los incumplimientos y su ineficiencia todo se viene abajo.

• Pueden volverse los reyes de las excusas, justificaciones y los pretextos.

7. El “sabelotodo”

• Sabe de todo, se involucra en todo, tiene que ver con todo y nada es lo que da como resultado tangible.

• Sólo se dedica a ver cómo puede quedar bien con todos los jefes, haciéndoles creer que pueden convertirse en su mano derecha, pie izquierdo, ojo, oreja, etc.

• Siempre les dirá que sí en todo y para todo, les hará creer que porque él o ella lo “saben” todo son genios, cuando la realidad es que los verdaderos “genios” no saben todo.

•Nunca dan una opinión sincera o útil para no contradecir a nadie que tenga más jerarquía que ellos

8. El “guardián”

• Hay “perros guardianes” en las empresas impuestos por los propios jefes, de esos no estamos hablando.

• Estos colaboradores de los que si estamos platicando se sienten “reyes de la ética” y su tiempo lo ocupan en lugar de en trabajar y en producir en andar de “policía” de los demás y se dedican a reportar cualquier situación fuera de la norma, siempre a sus superiores, nunca retro alimentan al equipo

• Su fascinación es tremenda cuando tiene que reportar que alguien llegó tarde, se fue temprano, salió a comer más tiempo, disfrutan cada reporte o acusación que hace de sus compañeros, infundada o no, los cuales ni siquiera le reportan

9. El “intocable”.

• Se rodean de la gente que ostenta el poder en la empresa, utilizan esta posición para meterle el pie a otros y para ser tratado de manera especial.

• Ponen inclusive en tela de juicio ante los demás el papel de liderazgo de sus propios jefes, obvio también a sus espaldas.

10. El “renegado”

• Son rebeldes por naturaleza y rompen lo establecido.

• No hacen las cosas que tiene que hacer, toma decisiones que no le corresponden y pone en riesgo el trabajo de otros y hasta la seguridad de su empresa.

• Quieren hacer siempre las cosas a su manera, brincándose políticas y procedimientos poniendo también en riesgo a los clientes de sus empresas.

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