¿Qué es un prolapso pélvico? Descúbrelo con Martha Debayle

La presencia del prolapso pélvico aumenta con la edad, aprende más junto a Martha Debayle

México.- En entrevista con Martha Debayle, Dagoberto Molina, urólogo (urologiabc@hotmail.com  5515 7017 y 5515 7330) habla de los síntomas, las causas y los tratamientos para este padecimiento

  • Las principales causas que están detrás de los prolapsos son el embarazo, haber tenido múltiples partos o la obesidad.
  • El prolapso de los órganos pélvicos afecta al 10% de las mujeres.
  • El índice de recurrencias y la necesidad de reintervención, alcanza hasta un 29% de todos los casos

Los síntomas más frecuentes son: 

  1. Incontinencia urinaria.
  2. Vaciamiento disfuncional.
  3. Obstrucción al vaciamiento vesical por alteraciones anatómicas.
  4. Hidronefrosis.
  5. Constipación.

 El abordaje para el prolapso de órganos pélvicos debe comenzar realizando un diagnóstico de precisión, basado en la sintomatología del piso pélvico en su totalidad

 La aplicación de una gran variedad de dispositivos fabricados con materiales sintéticos, están disponibles hoy en día y son utilizados en el tratamiento quirúrgico para corregir el prolapso de órganos pélvicos, demostrando excelentes resultados para las pacientes que lo padecen

 La prevalencia del prolapso pélvico total se reporta en la literatura universal alrededor del 10%

 Entre las diversas causas del prolapso pélvico debemos considerar: 

  1. Parto.
  2. Laceración perineal.
  3. Disrupción o denervación de los componentes estructurales del sistema de soporte del piso pélvico.
  4. Desequilibrio en la homeostasis de la remodelación del tejido conectivo de la pared vaginal por estiramiento excesivo durante el parto.
  5. Histerectomía.
  6. Hipoestrogenismo.
  7. Calidad de tejidos.

  Durante muchos años se ha tratado de manejar el prolapso pélvico de una manera conservadora, utilizando pesarios o aplicando terapia física y/o electroestimulación muscular pélvica. Sin embargo, los resultados de dichas terapias aún permanecen poco claros ya que al ser el prolapso pélvico una alteración anatómica, no es posible resolverlo de esa forma Dentro de las diferentes técnicas quirúrgicas existen: 

  1. Sacrocolpopexia laparoscópica, la cual ha mostrado 86.4% de éxito.
  2. Colpoplastía anterior sin malla, la cual ha mostrado 62% de éxito.
  3. Colpocleisis sin malla, la cual ha mostrado 72% de éxito.

  

  • Las técnicas quirúrgicas para su corrección han evolucionado considerablemente en los últimos 10 años.

 

  • Para la corrección del prolapso pélvico se puede ofrecer tratamiento las operaciones deben incluir un procedimiento especifico de soporte apical para ser efectivas.

 

  • Las cirugías de prolapso apical incluyen la opción transvaginal, abierta, y laparoscópica o robótica.

 

  • Se pueden utilizar injertos de manera selectiva para realizar suspensión apical y mejorar las tasas de curación, pero también aumenta el riesgo de algunas complicaciones.

 

  • Pueden agregarse cabestrillos o dispositivos de suspensión de forma selectiva para reducir recurrencias e incontinencia urinaria.

 

  • En el año 2002, fueron aprobados por la FDA  materiales sintéticos para ser colocados quirúrgicamente con objeto de resolver la patología mencionada.

 

  • Se inició con el TVTM (transvaginal tape mesh), que hasta el año 2011, mostró utilidad y resultados aceptables, tomando en cuenta que este tipo de mallas solo funcionan para resolución de incontinencia urinaria de esfuerzo y no para la corrección del prolapso pélvico.

 

  • En ese mismo año, se informó la estadística de complicaciones y riesgos del TVTM, motivo por el cual se aplica cada vez menos.

 

  • Posteriormente fueron desarrolladas mallas sintéticas (transobturadoras) específicamente diseñadas para el piso pélvico, las cuales se han utilizado hasta la fecha, tanto para la resolución del prolapso pélvico como para la incontinencia urinaria de esfuerzo, minimizando complicaciones y maximizando resultados.

   

  • La técnica de colpocleisis consiste en retirar por completo el epitelio vaginal de la capa muscular vaginal subyacente y de la fascia endopélvica.

 

  • Se recomienda dejar la mayor cantidad posible de capa muscular sobre la vejiga y el recto. Se debe evitar entrar en el saco del enterocele si éste está presente.

 

  • Se deja un borde de 2 a 3 cm de epitelio en sentido de circunferencia en la vagina justo dentro del himen. 

 

  • Se colocan suturas en bolsa o pursestring para invertir el tejido prolapsado.

 

  • Colocamos la sutura más distal primero y el ayudante quirúrgico reduce el tejido en el centro de la bolsa en dirección cefálica, ya sea manualmente o con ayuda de clamps intestinales, mientras el cirujano anuda la sutura en bolsa (o pursestring).

 

  • Generalmente se requieren de tres a cinco suturas en bolsa de tabaco. En ocasiones es necesario realizar colporrafia posterior y cierra la vagina.

 

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