Conocimos desde niño al agresor de los jesuitas: Vicario Tarahumara

En "Así las Cosas con Loret", Fernando Martínez lamentó la falta de diálogo con autoridades del estado

ACAVAmos ien
Conocimos desde niño al agresor de los jesuitas: Vicario Tarahumara

Después de hacer un recuento de cómo era su relación con los sacerdotes que fueron asesinados en Chihuahua, Fernando Martínez, Vicario General de la Diócesis Tarahumara, reafirmó su compromiso  para cambiar el rumbo que toma la justicia en el país.

 “El tipo que los mató, lo conocimos desde niño, vimos cómo creció su carrera criminal. Las mafias de la tarahumara fueron pasando de peleas entre grupos rivales y territorio, a otro tipo de actividades cómo el pago de piso. Este tipo estaba como jefe de plaza en la región. La policía y los militares estaban perfectamente conscientes de eso”, detalló.

 Respecto a la relación con el autor material del doble homicidio, Martínez negó haber tenido relación cercana, aunque conoce a compañeros que se han intentado acercar ofreciendo ayuda para que dejen de delinquir.

 “Callamos no por miedo, sino porque las amenazas van en contra de la gente que nos rodea, no contra nosotros. Los padres no creo que tenían relación con el tipo aunque no tengo datos. Nunca hubo amenazas ni relación de conflicto con ellos, nos acostumbramos a que eran parte del paisaje”, explicó.

Sobre lo sucedido, informó que fue una persecución a un guía de turistas, los padres escuchan los disparos, auxiliaron a la persona en agonía y al ayudarla, “El Chueco” les disparó. Explicó que hubo un tercer sacerdote que lo hizo entrar en razón para que no matara a más personas pero posteriormente se llevaron los cuerpos.

 “Ese ya es un modus operandi del crimen organizado. Quieren que estemos más preocupados en encontrar los cuerpos que en buscar justicia. En la Sierra Tarahumara es muy común que desaparezcan los cuerpos y los tiren en otros lugares. Nunca habíamos recibido amenazas a pesar de estar en el ojo del huracán”, lamentó.

 Además, comentó que existe un programa social que se le ha planteado al Gobierno del Estado para abordar temas como, educación e inseguridad, aunque no ha habido nunca un diálogo serio al respecto.

 “Tenemos a los grupos detectados, se ha abordado con seriedad, estrategia, conocimiento de la zona. Hay un vínculo muy distinto de la gente con la iglesia que con el estado. No ha habido diálogo con el gobierno ni atención para escuchar los temas de seguridad, educación y hasta hambruna que sufre la tarahumara. Se han mandado despensas pero no hay ningún cambio estructural, son atenciones lejanas y asistenciales. No estamos de acuerdo con ello, esas son las acciones del gobierno federal”, agregó.

Finalmente sobre el dicho de “abrazos, no balazos” promovido por AMLO, dijo que hay que cuestionarnos a quién queremos abrazar, pues aseguró que en este caso, si perdonamos a " El Chueco" está bien pero eso no significa que vaya a dejar de seguir matando, por lo que categorizó el dicho como demagogia.

 “Se requiere una estrategia seria de acción comunitaria. Están unidos en la impunidad. Hago un llamado a la gobernadora para que se siente a escucharnos, que se siente a escuchar las soluciones y los problemas del pastorado, tenemos mucho que aportar y ella debe tomar en serio las comunidades indígenas. La agenda indígena no debe ser una cuota política”, concluyó.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cargando

Escucha la radio en vivo

Elige una ciudad

Caracol Radio

WRadio México
En vivo

Programación

Último Corte Informativo

Ciudades

Compartir