El macho en la oficina: la violencia laboral contra las mujeres

Las mujeres no denuncian por temor a represalias, desconfianza en autoridades, desconocimiento de cómo hacerlo y hasta considerar normal no denunciar

Se estima que en nuestro país más de la mitad de las mujeres (66.1%) han experimentado en algún momento de su vida algún tipo de violencia (física, verbal, sexual, etc) según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 26.6% de las mujeres que trabajan o trabajaron alguna vez han experimentado este tipo de violencia.

Además en este sentido el feminicidio es hoy día uno de los azotes de nuestra sociedad las cifras señalan que este fenómeno ha dejado al menos 52 mil muertes entre los años 1985 a 2016, nada para enorgullecernos.

La doctora Lucía Núñez investigadora de Estudios de Género de nuestra máxima casa de estudios la UNAM señala:

“Porque la violencia contra las mujeres ya lo hemos dicho muchas veces es un continuo puede empezar con una desaparición y puede terminar con un feminicidio, puede empezar con una agresión, una desaparición y terminar con feminicidio”.

Definamos qué es la violencia laboral; en la Ley Federal del Trabajo en su Artículo 3o Bis, define el hostigamiento y el acoso sexual como sigue:

El hostigamiento es el ejercicio del poder en una relación de subordinación en el ámbito laboral, expresada en conductas verbales y/o físicas, en tanto que el acoso sexual, es una forma de violencia sin subordinación laboral, pero en la que hay un abuso del poder que conlleva a un estado de indefensión y riesgo para la víctima.

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Si un trabajador o trabajadora es víctima de hostigamiento o acoso sexual por parte de su patrón, o alguno de sus representantes o familiares dentro del lugar de trabajo, el trabajador o la trabajadora podrá terminar la relación laboral sin responsabilidad para él o ella, esto quiere decir que tiene derecho a ser reinstalado en su trabajo, en caso de haberlo perdido.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 26.6% de las mujeres que trabajan o trabajaron alguna vez han experimentado este tipo de violencia.

Al respecto la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social Luis María Alcalde Luján mencionó hace apenas unos días que esta dependencia trabaja en la creación de unos protocolos de actuación para la erradicación, prevención y seguimiento del acoso y el hostigamiento sexual en las empresas y los centros de trabajo:

“Y hemos trabajado y lo vamos a presentar en unos días protocolos para los centros de trabajo y las diferentes empresas justamente en este caso de acoso y hostigamiento que no es una cosa aislada es una cosa que se vive en la vida diaria y finalmente pues el trabajo es el segundo hogar de muchísimas mujeres que hoy se incorporan al mercado laboral”.

Datos de la Secretaría de la Función Pública reflejan que solo un 40% de estos casos son denunciados, ante tal situación en días pasados la titular de esta Secretaría Irma Eréndira Sandoval Ballesteros firmó un convenio de colaboración con el órgano interno de control de la Fiscalía General de la República donde destacó la inclusión de mecanismos para una intervención inmediata con perspectiva de género:

“Me gustaría destacar que este convenio incluye una cláusula de implementación de mecanismos de intervención inmediata con perspectiva de género así como programas de prevención, investigación, canalización y sanción a denuncias de hostigamiento sexual, acoso sexual y violación”.

Las mujeres siguen combatiendo la violencia digital

Sin embargo el Estado mexicano y los mecanismos sociales en general no han podido brindarle a las mujeres del país la protección necesaria en contra de la violencia que padecen permanentemente; en este rubro las estadísticas como mencionamos no son nada alentadoras.

De acuerdo con Pilar Deziga, investigadora de la organización “Causa en Común”, de la cifra de mujeres que argumentaron ser víctimas de violencia laboral no denunciaron por temor a represalias, desconfianza en las autoridades, por desconocimiento de cómo hacerlo y en algunos casos por considerar normal el no denunciar.

“Para este gran porcentaje de mujeres que argumentaron ser víctimas pero que no denunciaron les preguntamos por qué motivación es que no creyeron importante denunciar; primero nos dijeron no creí que sancionaran al agresor, sentí miedo a represalias, no sabía a dónde denunciar no sabía que podía denunciar y muchas consideraban que simplemente era algo normal y que no se debía denunciar. Estas situaciones no son ajenas a la realidad nacional al final en México el nivel de denuncia es menor al 10 por ciento y la mayoría de mexicanas y mexicanos no denunciamos justamente porque creemos que no se va a sancionar al agresor, no sabemos cómo denunciar dónde denunciar o si lo que estoy cometiendo es motivo para denuncia", declara Deziga.

En ese sentido, en la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, la PROFEDET, su titular Carolina Ortiz Porras menciona que menos de la mitad del universo de mujeres acuden a esta instancia a denunciar violencia laboral siendo el despido por embarazo el que ocupa el primer lugar.

Ortiz expresa que “el despido por embarazo, el no ascenso por género o por responsabilidades familiares pero yo creo que uno de los problemas que más afectan a la mujer trabajadora cuando se convierte en madre trabajadora es precisamente ese que como tienen que tomar su periodo pre y pos natal luego son sujetos de despido de manera injustificada. Hay por hostigamiento son las menos, hay por acoso pero yo creo que las mujeres lo que más se quejan es cuando las despiden por embarazo y por qué, porque su situación no puede quedar al arbitrio ¿no?”.

Por si esto fuera poco el informe “Women In Business 2019” de Grant Thornton revela que México se ubica en el lugar número 23 a nivel mundial en cuanto a puestos directivos ocupados por mujeres, el reporte muestra que en nuestro país 26% de las mujeres ocupan un puesto directivo, lo que representa ocho puntos menos en relación con 2018.

Para la presidenta del International Chamber of Commerce México, María Fernanda Garza Merodio, “En los últimos años hemos visto que más mujeres ascienden a los niveles directivos de las empresas sin embargo estamos todavía muy lejos de lograr una equidad, uno de cada cinco ejecutivos en las empresas hoy en día es mujer ese techo de cristal empieza a agrietarse pero tenemos mucho trabajo qué hacer el principal reto es lograr que más mujeres accedan a puestos gerenciales para de ahí poder capacitarse para lograr puestos directivos”.

De acuerdo con este puntaje, México se ubica en un punto medio entre las economías más fuertes del continente, por encima de Brasil y Argentina, que registran 25% y 20% de mujeres directivas, respectivamente.

En tanto que Estados Unidos y Canadá cuentan con las proporciones más altas de la región, con 31% y 28%, cada uno.

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Tan solo de 2017 a 2018 el porcentaje de mujeres en puestos directivos en México creció 10 puntos, para ubicarse en 34%, y el dato más reciente registra un descenso, que puede asociarse a factores de incertidumbre económica.

México tiene la peor brecha salarial de la región: Mujeres trabajan más que los hombres y ganan menos. En países como Guatemala los salarios entre ambos sexos son más equitativos que en México donde un hombre gana casi 800 pesos más que una mujer, a pesar de que en nuestro país las mujeres son las que más se gradúan a nivel educación superior y con mejores calificaciones.

“En México las mujeres tienen una tasa de graduación universitaria mayor que la de los hombres también obtienen mejores calificaciones al graduarse que los hombres sin embargo antes de cumplir 30 años las mujeres van a estar ganando mucho menos que ellos, Hemos insistido mucho en todas las empresas socias de ICC en México que en este tipo de temas de que no debe haber una diferencia salarial por cuestiones de género sino por las responsabilidades de cada empleo”, detalla Garza Merodio.

También tenemos la peor brecha salarial de América Latina entre hombres y mujeres, las cuales ganan hasta 797 pesos menos y además tienen una mayor carga de labores domésticas y de cuidado. De acuerdo con los resultados del Segundo Informe del Observatorio de Trabajo Digno de la organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, además la desigualdad salarial entre hombres y mujeres en México es peor incluso que en otros países como Guatemala, Honduras y El Salvador, dijo Rogelio Gómez Hermosillo coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

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Gómez Hermosillo destaca que “los datos son muy contundentes y estamos entre los peores de América Latina, la tasa de participación laboral es de cuatro de cada 10 mujeres el 42 por ciento comparado con el 75 por ciento para los hombres mayores de 15 años, el desempleo es el doble entre mujeres el 18 por ciento contra el ocho por ciento en el caso de los hombres y así nos vamos con los otros indicadores las mujeres ganan 17 por ciento menos que los hombres esto implica que tendrían que trabajar cinco días más meses de 35-36 días al mes o años de 14 meses por año, digo eso no existe pero muestra el tamaño digamos de la brecha”.

La diferencia salarial de 797 pesos entre ambos sexos, plantea Frente a la Pobreza, no es más que el reflejo de la “exclusión y discriminación” que viven las trabajadoras en nuestro país por el simple hecho de ser mujeres.

En nuestro México lindo y querido, una mujer tiene que trabajar 5 días más para que le paguen lo mismo que a un hombre. Por si la diferencia de salarios no fuera suficiente, a comparación de los hombres, las mujeres con una jornada laboral de 20 horas o más a la semana, invierten el doble de tiempo en labores de cuidado y domésticas.

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