"El crimen organizado y los gobiernos corruptos imponen el silencio a punta de bala": Javier Valdez

Este jueves fue detenido un sujeto involucrado en el homicidio del periodista en Tijuana, Baja California

Javier Arturo Valdez Cárdenas tenía 50 años y gozaba de gran respeto y prestigio como escritor y periodista.

Contaba con amplia trayectoria dedicada a temas de seguridad y narcotráfico, cuando fue asesinado a tiros poco después del mediodía, el 15 de mayo del año pasado en el centro de Culiacán, Sinaloa, muy cerca del semanario Riodoce que él dirigía desde el 2003.

El cuerpo de quien fuera también corresponsal del periódico La Jornada, la agencia de noticias AFP y reportero de una televisora sinaloense allá por los años 90, quedó tirado en la calle junto a su sombrero de palma y sus lentes que siempre lo acompañaban.

De acuerdo con testigos del crimen, Javier Valdez fue interceptado por sujetos armados y encapuchados, quien lo despojaron de su vehículo y le dispararon en doce ocasiones.

Su valiente trabajo de denuncia periodística, le llevo a recibir diversos premios y reconocimientos por sus crónicas y reportajes publicados también en la Revista Emeequis, Proceso y Gatopardo, en los que desnudaba la actividad de los carteles de la droga y la complicidad de las autoridades.

Por ejemplo, obtuvo el Premio Sinaloa de Periodismo y en 2011 el International Press Freedom Award del Comité para la Protección de Periodistas, con sede en Nueva York.

Alguna vez, Javier Valdez aseguró que “el periodismo valiente y digno que se hace en México, no siempre es apoyado por la sociedad, está solo, y por eso el crimen organizado y los gobiernos corruptos imponen el silencio a punta de bala”.

De hecho, en la primera semana de mayo, unos cuantos días antes de ser acribillado, el autor de la columna “Mala Yerba”, había presentado un reportaje titulado: “El compadre de El Chapo, su peor enemigo”, en el que narraba cómo Dámaso López Núñez, alias 'El Licenciado', había ayudado a escapar del penal de Puente Grande, Jalisco, a Joaquín Guzmán en el 2001.

En ese trabajo periodístico , Valdez Cárdenas revelaba que Dámaso López fue policía ministerial en Sinaloa y después jefe de seguridad de la cárcel de máxima seguridad de Puente Grande. Y que fue tal su amistad con El Chapo que hasta se hicieron compadres y se convirtió en uno de los hombres de su mayor confianza.

En junio del año pasado, el gobierno federal ofreció una recompensa de un millón y medio de pesos a quien diera información para capturar a los asesinos de Javier Valdez.

Ayer se informó que fue capturada en Tijuana, Baja California, una persona involucrada en el homicidio. El detenido de nombre Heriberto “N”, alias “Koala”, es integrante de la célula delictiva de Dámaso López, El Licenciado aprehendido en la Ciudad de México en mayo de 2017.

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