¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Salma Hayek: Harvey Weinstein, mi monstruo

A través de una columna publicada en The New York Times, la actriz mexicana reveló los episodios en los cuales Weistein abusó de su poder previo a la la filmación de Frida

Por Areli Paz

Sigue creciendo la lista de actrices que van revelando la oscura vida y trato del director Harvey Weinstein.

Ahora a través de una columna publicada en el diario The New York Times, la actriz mexicana Salma Hayek reveló los episodios en los cuales Weistein abusó de su poder previo a la la filmación de Frida con Miramax, empresa de Weinstein.

Hayek describe que durante años Weinstein fue también su monstruo. "Pensé que había hecho las paces con un hecho doloroso que volvió tras revelarse los diversos abusos del productor".

La actriz describe que durante mucho tiempo se" lavó el cerebro y pensó que había "luz sobre un monstruo del pasado".

Señaló que no pensó que fuera importante y que esto haría la diferencia.

Dijo haber sido siempre cordial con un hombre al que creyó había dejado atrás. De hecho creyó tener una gran capacidad de perdón.

Hayek reconoció romper con su miedo y aceptar lo que había pasado.

Lo primero que recuerda la actriz era que le decía que no era nadie.

Salma describió " en los 14 años de ser una estudiante a estrella de telenovela mexicana y descansar tras filmar Desesperado y Fools Rush in, Harvey se convirtió en un mago de la nueva ola del cine, para entonces era inimaginable que una actriz mexicana aspirara a tener un lugar en Hollywood".

"El imperio de Weinstein, que entonces era Miramax, se había convertido en sinónimo de calidad, sofisticación y un paraíso para los artistas que eran complejos y desafiantes. Era todo lo que era Frida para mi. Había comenzado un viaje para producir la película con una compañía diferente, luche para llevarla a Weinstein".

"Lo conocí un poco a través de mi relación con el director Robert Rodríguez y la productora Elizabeth Avellan, que era entonces su esposa, con la que había hecho varias películas y me habían tomado bajo su protección, todo lo que sabía de Harvey es que tenía un intelecto extraordinario, amigo leal y hombre de familia".

"Sabiendo lo que sé ahora, me pregunto si no fue mi amistad con Quentin Tarantino y George Clooney, lo que me salvó de ser violada. Hicimos un acuerdo inicial en la que Harvey pagaría por los derechos de trabajo. Weinstein recibiría un crédito que aún no estaría definido, pero sin pago, detalle no raro para una productora, además de firmar un acuerdo para filmar otras cintas con Miramax".

"No me importaba el dinero, estaba tan emocionada de trabajar con su compañía. En mi ingenuidad pensé que mi sueño se había hecho realidad, él había validado los últimos 14 años de mi vida, me había arriesgado, él había dicho que sí".

La actriz relató que le tocó ser la actriz de los no, "no para abrirle la puerta a todas horas de la noche, no cuando estaba hotel tras hotel, ubicación tras ubicación donde aparecería inesperadamente incluyendo el lugar en donde estaba haciendo la película en la que el ni siquiera estaba involucrado, no para tomar una ducha con él, no para dejar que me vea tomar una ducha, no dejar que dé un masaje, no para dejarme tener sexo oral, no para estar desnuda con otra mujer".

"A mitad del rodaje, Harvey se presentó en el set y se quejó de la uniceja de Frida, insistió que nos deshiciéramos del cojeo y criticó mi actuación, luego pidió que todos salieran de la sala, excepto yo. Me dijo que la única cosa que tenia a mi favor era mi atractivo sexual y que en esta película no tenía nada de eso. Entonces me dijo que me iba a censurar porque nadie quería verme en el papel.

Eso me destruyó el alma, porque debo confesar que en ese momento, abrumada en una especie de síndrome de Estocolmo, quería que me viera como una artista, capa de identificar una historia que valía la pena para contarlo de manera original."

En otra parte del relato de Salma contó : "Harvey me ofreció una opción si quería continuar, me dejaría terminar el filme si acordaba tener una escena de sexo con otra mujer. Y demandó que hubiera desnudez total vista desde enfrente. Había estado pidiendo más piel, que hubiera más sexo. En una ocasión Julie Taymor logró que se incluyera un tango que terminaba en un beso de la escena a un encuentro sexual, que quería que grabáramos entre Tina Modotti, interpretada por Ashley Judd y Frida".

"Pero esta vez me quedó claro que nunca me dejaría terminar la película sin cumplirle su fantasía de algún modo u otro. No había cómo negociar.

Tuve que decir que sí. Para ese momento le había dedicado muchos años de mi vida para hacer esta película. ¿Cómo iba a dejar que su magnífico trabajo se fuera a la basura?"

"Había pedido tantos favores y sentía una presión fuertísima par cumplir al igual que en un sentimiento profundo de gratitud por todos aquellos que creían en mí y me siguieron en el camino de la locura. Entonces accedí a hacer esa escena sin sentido".

"Estaba en el set ese día que íbamos a grabar la escena que pensaba iba a salvar mi película cuando, por primera y última vez en mi carrera me derrumbe. Mi cuerpo empezó a temblar incontrolablemente, que quedé sin aliento y comencé a llorar y llorar sin poder detenerme como si estuviera vomitando lágrimas. Dado que quienes me rodeaban no tenían conocimiento de mi historial con Harvey se sorprendieron mucho esa mañana al verme batallar. No era porque iba desnuda con otra mujer. Era porque iba desnuda con otra mujer por Weinstein. Pero no podía decirles eso. Mi mente entendía que tenía que hacerlo, pero mi cuerpo no dejaba de llorar y convulsionarse. En ese momento empecé´e a vomitar y todos en el set estaban a la espera de empezar a rodar. Tuve que tomarme un tranquilizante. Para cuando terminamos el rodaje estaba deshecha. Harvey dijo que no era suficientemente buena para un lanzamiento en cines que iba a enviar directo a video".

El tema de acoso no quedó ahí. La actriz contó también de la amenaza de Weinstein: "Voy a matarte, no te creas que no puedo hacerlo".

Para finalizar la actriz escribió:

"Estoy agradecida con todos los que están escuchando nuestras experiencias. Espero que al agregar mi voz al coro de quienes por fin pudieron hablar ayudaré a entender por qué fue tan difícil hacerlo y por qué tantas de nosotras esperamos tanto tiempo. Los hombres acosan sexualmente porque pueden. Y las mujeres estamos hablando porque, en esta nueva era, por fin podemos hacerlo".

Aquí puedes leer la versión original del diario The New York Times: Salma Hayek: Mi monstruo, Harvey Weinstein

Cargando