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Desafío extraordinario, la protección a periodistas, dicen PGR y Segob

Roberto Campa destacó que es necesario que los periodistas y medios de comunicación confíen más en el Mecanismo de Protección que ha dado resultados

Comparecieron en el Senado de la República el fiscal para delitos contra periodistas, Ricardo Sánchez; el subsecretario de Gobernación de Derechos Humanos, Roberto Campa y la subprocuradora de Derechos Humanos, Sara Irene Herrerías quienes anunciaron que se fortalecerá el Mecanismo de Protección a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, además se crearán unidades estatales para emitir alertas tempranas a fin de detectar posibles agresiones.

"Cuando el cadáver de un periodista es el mensaje, no sus letras, no sus palabras, no sus notas, sino su cuerpo, es que andamos muy mal, fue la frase que retumbo la semana pasada en el Senado de la República al condenar los asesinatos y amenazas a los periodista mexicanos.

Esa misma frase, sigue haciendo eco día a día, mientras se da cuenta o se informa que una conductora indígena de Ometepec, Guerrero fue baleada, o mientras emboscan la casa de una reportera en Veracruz o cuando mataron a Javier Valdez en Sinaloa el 15 de mayo, o le dieron varios tiros saliendo de su domicilio a Miroslava Breach, cuando el asesinato de un periodista es el mensaje, pierde la sociedad, pierde la democracia, pierden los gobiernos, perdemos todos.

Un fiscal del que poco o nada se habla, llego a comparecer al Senado, el subprocurador para la Atención de Delitos Contra Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, Ricardo Sánchez Pérez del Pozo, muy joven él y con apenas un mes en el cargo, dijo que ningún crimen quedará en la impunidad.

Pero este Fiscal no llegó solo, estuvo acompañado y arropado por el subsecretario en materia de Derechos Humanos de Gobernación, Roberto Campa y la Subprocuradora de Derechos Humanos de la PGR, Sara Irene Herrerías, ya con más camino andado.

Roberto Campa expuso que la protección a periodistas representa un desafío extraordinario y destacó que es necesario que los periodistas y medios de comunicación confíen más en el Mecanismo de Protección que ha dado resultados, ya que ninguno de los 536 periodistas y defensores de derechos humanos que están bajo su resguardo ha sufrido ninguna agresión.

Sin embargo, la senadora del PRD, Dolores Padierna refutó que la mayoría de los crímenes contra periodistas quedan en la impunidad y no sólo eso, al famosos Mecanismo de Protección cada año se le recorta el presupuesto.

En su intervención el diputado de Morena, Vidal Llerenas, denunció que siempre que se investiga un crimen contra un reportero, lo primero que hace la autoridad es estigmatizar y ligar la agresión a asuntos personales y hasta pasionales.

Y fue el senador del PRI, Miguel Romo quien aseveró que con la muerte de un periodista, no solo se va una persona, sino se muere el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la información.

El fiscal Ricardo Sánchez pidió confianza a los legisladores y reveló que él de manera personal está llevando el caso del asesinato de Javier Valdez, cofundador de Riodoce y corresponsal de La Jornada en Sinaloa.

Campa Cifrián respondió al cuestionamiento de los legisladores que si bien el crimen organizado y la violencia han provocado el incremento de crímenes de comunicadores, de acuerdo a registros de la Secretaría de Gobernación, en un 40 por ciento los responsables han sido autoridades gubernamentales.

Además de Javier Valdez y Miroslava Breach, también han sido asesinados en este año, Jonathan Rodríguez Córdova, reportero del medio local El Costeño de Autlán, Jalisco.

Filiberto Álvarez fue asesinado el 29 de abril cuando trabajaba en la Señal de Jojutla, Morelos. Maximino Rodríguez, del Colectivo Pericú en Baja California Sur fue baleado el 15 de abril del 2017.

Igual Ricardo Monlui, muerto el 19 marzo del 2017 colaboraba en El Político y El Sol de Córdoba, Veracruz y Cecilio Pineda, de La voz de Tierra Caliente, Guerrero, murió el 2 de marzo del 2017.

México es el tercer lugar más peligroso del mundo para ejercer el periodismo después de Siria y Afganistán.