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Esto pasa realmente en tu cuerpo cuando "se te duerme" una extremidad

En términos médicos, a este momento se le conoce como “parestesia”

¿A quién no le ha pasado? Pasas mucho tiempo en una posición, y cuando decides moverte, tu pie, pierna, mano o dedos no te responden. Lo único que puedes sentir es un hormigueo muy molesto. A esta sensación la conocemos como que “se durmió” la extremidad, pero ¿qué pasa realmente?

La creencia popular es que se trata de un problema de circulación provocado por haber comprimido una arteria importante. Esto es falso, lo que realmente sucedió, es que con nuestra postura hemos bloqueado a un nervio.

Los nervios pueden tener mucha flexibilidad, pero si aplastamos uno con la suficiente fuerza y durante un tiempo determinado, los impulsos eléctricos dejarán de circular por él, provocando que perdamos sensiblidad. El famoso hormigueo, que no indica nada perjudicial, solo quiere decir que se reestablece la conexión.

En términos médicos, a este momento se le conoce como “parestesia”. Lo normal es que los síntomas desaparezcan al mover la extremidad. Sin embargo, hay casos como el del síndrome de túnel carpiano donde la parestesia es crónica.