Ser amigo de tu ex… ¿es bueno?

Mario Guerra, "El Rockstar del Amor", platicó con Martha Debayle sobre si es bueno o no mantenerte cerca de tu ex

El fin de la relación no siempre marca la ruptura del vínculo que entre ambos existía. El pretexto es lo de menos: civilidad, los hijos, el extrañar y hasta el deseo de volver, mueven a muchas personas a buscar seguir siendo “amigos” de su ex tras la ruptura.

¿Pero nos conviene esto en el corto y largo plazo? ¿O sería mejor cortar por lo sano y solo en caso de necesidad, llevar simplemente una relación cordial, pero no amistosa?

Uno de los puntos más importantes que resalta Mario Guerra es que tengas en consideración cómo era él o ella como amigo(a) en la relación, esto debido a que si no era buen en ese tiempo es muy posible que tampoco lo sea después de ella.

También debes de tener en cuenta lo que para ti es un amigo, cada uno define qué espera de un amigo o qué cualidades debe tener una persona para catalogarla de esa manera. Ejemplos:

* Honestidad
* Valorar la amistad y a ti como persona
* Presencia.
* Escucharte, pero dejarte que tú decidas en tus problemas.
*Respeta tus puntos de vista aunque no los comparta.
*Alegrarse genuinamente de tus alegrías sin envidia.
*Confidencialidad con lo que le cuentes o sepa.

No puedes dejar de lado el cómo fue tu ex en la relación

*Si tu ex no reunió en la relación estas características, es difícil que las desarrolle por arte de magia al haberse separado.

*A menos que con todo el mundo las haya tenido, menos contigo, en cuyo caso está visto que puede ser buen amigo de otros, pero tuyo no.

*Aunque la distancia relaja la tensión entre dos personas, esta no hace que uno se convierta en quien no es.
La vida no es en blanco y negro

*El que tu ex no sea tu amigo, no quiere decir que tenga que ser tu enemigo.

*Siempre es mejor buscar la armonía, pero si esto no es posible al menos evitar la agresión. 

¿Qué tipos de relación se puede tener con un ex?

Amistad: siempre que cada uno reúna las cualidades para eso.

Cordial: cuando se ven se saludan, conversan, incluso ríen, pero no se citan, se frecuentan ni tienen sexo.

Co-parental sana: Cuando hay hijos de por medio no tiene que ser amigos para seguir siendo los padres de sus hijos, aunque tampoco ayuda que se conviertan en enemigos, pueden conversar acerca de las necesidades y vida de los hijos. Incluso pueden compartir temas personales.

Se ponen de acuerdo en el estilo de crianza y en el tema de lo material. También pueden hacerse favores, pero no salen juntos de vacaciones con los niños y menos tienen encuentros sexuales.

Diplomática: la relación no acabó muy bien, pero ante todo hay respeto. Pueden no sonreír, pero no se niegan el saludo y jamás se faltan al respeto.

Hostil: quedaron resentimientos y se demuestran de manera verbal y no verbal. Agitan el avispero y luego le echan la culpa a la abeja por picarles. Pueden hablar mal de su ex con otros y cada que pueden le ponen el pie, así sea con agresión pasiva.

Enemigos: predomina el deseo de venganza, ya no son solo las hostilidades de ocasión, sino que se busca dañar al otro, sin importar si con eso dañas a alguien más (como los hijos). Además se ataca a la reputación del otro y hasta de su nueva pareja.

Indiferente: cuando ya no quedaron asuntos pendientes, pero por alguna razón pueden toparse ocasionalmente y se tratan como desconocidos.

Haz decidido quedarte como amigo(a) de tu ex debes de cuestionarte ¿Para qué seguir con “amistad”?, es decir:

*¿Cuáles son tus verdaderas intenciones?
*¿Cuántos amigos tienes? Si tu respuesta es menos de 2, quizá por eso necesitas a tu ex.
*¿Por qué sería tan importante para ti seguir alimentando el vínculo a través de una nueva forma de relación?
*¿No será que lo que realmente quieres es permanecer como su amigo porque esperas que eventualmente vuelvan a estar juntos?
*No todo lo que se puede conviene.

Sobre todo debes de estar consiente si es que tú ex quiere serlo o no puesto que a lo mejor tu ex es quien quiere y tú no, o tú sí y tu Ex no, quizá a ti te parezca una buena idea pero tal vez para la otra parte no.

¿Qué potenciales riesgos hay de seguir siendo amigos?
*Que no funcione como esperan. *Son emocionalmente menos satisfactorias.

*Que se aparezca alguien y te corte la amistad.

*Que esa “amistad” te congele emocionalmente en el tiempo y cuando voltees la vista atrás el tren dejó la estación hace ya algunos años.

*Que caigan en una relación intermitente.

¿Cuándo sí y cuándo mejor no?
-Puede que sí... cuando al terminar la relación fue una decisión mutua y pacífica.

-Mejor no... si tú eras la persona que no estaba muy convencida de terminar y quería seguir intentándolo, si hay atracción sexual entre ambos o cuando hubo grandes daños que te lastimaron mucho.

¿Entonces?
Al menos toma tiempo y distancia para ganar perspectiva antes de tomar una decisión.

A veces en el amor te conviene cerrar completamente una puerta antes de abrir otra.

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