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Descomposición en Ciudad Juárez, Chihuahua

Ante la visita del Papa Francisco, 26 organizaciones civiles pidieron que no se oculte la realidad social de esta ciudad fronteriza

Por Mónica Romero / Enviada Especial

Chihuahua.- Hace apenas cinco años Ciudad Juárez, Chihuahua fue catalogado como el lugar más peligroso del planeta debido a su alarmante tasa de homicidios dolosos por cada cien mil habitantes el cual era 36 veces más alta que el promedio a nivel mundial.

 

Aunque en la última medición de 2015 Ciudad Juárez logró por fin salir del ranking, en el que llegó a ocupar el primer lugar de las 50 metrópoli más violentas del mundo, aún prevalece la descomposición social, así como la impunidad en las masacres pasadas, la trata de mujeres, la violencia y las desapariciones provocadas por el crimen organizado.

Hoy, ante la visita del papa Francisco, 26 organizaciones civiles entre ellas la de Madres de Desaparecidos y de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, pidieron que no se oculte la realidad social de Juárez al papa.

En W Radio hicimos un recorrido por varias de las colonias más peligrosas de Ciudad Juárez, como son Lomas de Poleo Alta y Baja, conocida como tiradero de cuerpos, antes de mujeres y hoy de ejecutados, y Anapre, donde se ubica la línea fronteriza con Estados Unidos, que además es punto de tráfico de drogas y de personas.

Ahí encontramos algunos centros comunitarios donde se rescata a niños y jóvenes del mundo de las drogas y la delincuencia.

Lourdes Contreras, directora de la Casa Comunitaria de Anapre, y coordinadora en su localidad del programa Del Barrio a tu Comunidad, explicó que en muchos de los hogares de estas colonias prevalece la violencia intrafamiliar, y que el hecho de que las madres tengan que salir a trabajar, con el modelo de la maquila, provoca niños abandonados, que después se convierten en delincuentes y son a estos jóvenes a quienes se apoya en los Centros Comunitarios.

“Mira, los jóvenes son, son así, consumen o consumieron droga, venden o vendieron, han estado en pandillas, dentro de la delincuencia ya mataron o fueron cómplices de algún asesinato, asaltaron, robaron, hicieron daño a alguien, pero más que a alguien se lo hicieron a sí mismos, porque mira, cómo lo busco, porque la misma gente te lleva, la misma gente dice ‘no, es que el de la esquina, ese güey es bien malandro, es bien…’, a mí entre más malandro, entre más pobre, entre más feo, entre más sucio esté, es con quien yo me voy, yo no le huyo, yo siempre me inclino hacía los más, no débiles, yo digo desprotegidos”.

Para muchos niños y niñas las Casas Comunitarias representan el único apoyo que tienen y quizás el sostén para no caer en las drogas.

Aquí el testimonio de Mary, una niña de catorce años, que tiene cinco hermanos que van de los 2 a los 18 años y que sufre violencia intrafamiliar.

“Pues hay muchos problemas en mi casa, siempre, todos los días, y pues busco la manera de venir con Mary todos los días con ella”

Claro ¿cómo qué tipo de broncas te toca vivir?

“Peleas con mis papás, todos los días”

¿Ellos se pelean?

“Sí”

¿Cuánto tiempo pasas en tu casa?

“Pues la mayoría me la paso meses aquí con Mary, en mi casa me la paso muy poquito porque tengo muchos problemas con mi papá, y pues no me gusta estar en mi casa”

¿Por qué?

“Porque es muy fastidioso conmigo”

¿Es muy agresivo?

“Sí, y pues mejor me gusta estar aquí con Mary, que estar en mi casa”

¿Cómo es tu papá con tu mamá?

“Pues la cela mucho, muchos problemas con ellos, muchos”

¿Mucha violencia?

“Sí”

¿Se pegan?

“No”

¿Gritos?

“Sí”

Algunos de los jóvenes han sido rescatados, como es el caso de Carlos, quien hasta hace ocho meses era el líder de tráfico de drogas y de personas de la colonia de Anpre.

“18 Años, fue cuando empecé ya a meterme a cosas de como tráfico de personas, tráfico de drogas y otras cosas más”.

¿Cómo te sentías, te sentías solo, cómo fue que te empezó a llamar la atención?

“Es que empecé con lo de las drogas, empecé a consumir drogas, ya me empezaban a llevar a otras cosas, y empecé con lo del tráfico y todo eso”.

¿Qué traficabas?“Personas, empecé como guía, y empecé a traficar con las propias personas, así como directas, y pues ya yo cobraba mi dinero, yo pagaba mi derecho de piso para traficar, y así empecé a traficar con personas, luego empecé con drogas, y luego ya con otro nivel”.

¿Cuál es ese otro nivel?

“Empecé a vender drogas, ya tenía mis chavos que vendían drogas también ellos, como quien dice era como un líder, empezamos con lo de la señora Lourdes que nos empezó a llamar, y sí se puede salir de todo eso”.

¿Qué tipo de drogas vendías?

“Piedra, soda, marihuana”.

¿A quiénes les vendías?

“Pues a la comunidad de aquí mismo del rancho”.

¿Te viste involucrado en algún tipo de delitos aparte de eso?

“Sí”

¿En qué?

“No, quisiera reservar eso”

¿Te tocó estar ya en cosas como de asesinatos?

“Se puede decir que sí”.

¿De chavos de la comunidad o de gente, o de pollos?

“No, como quien dice a los contrarios, a los que se quieran meter o eso, a eso entrábamos nosotros, cada líder tiene a sus chavos, y los chavos pues siguen una orden, yo la doy y pues los chavos la seguían”

¿Qué es más fuerte para ti, el tráfico de drogas o de personas?

“Es más duro el tráfico de drogas, porque uno mira que ya no tiene salida de cómo salirse de la organización, pero sí, sí se puede salir y olvidar todo eso”.

Los chavos que trabajaban para ti ¿cuántos eran?

“Tenía 14 personas a mi mando”.

¿Ellos qué hacían?

“Ellos como vendían, asesinaban o cualquier otra cosa que uno les otorgara, que diéramos la orden, ellos la cumplían”

¿Cuándo asesinaban a alguien, cuando invadían tu territorio, o cuándo?“Cuando debían mucha droga, ya si debían más de cinco mil pesos para arriba, o cualquier otra cosa, de porque ya amenazó a alguien de tus chavos, ya tienes que entrar tú como líder”.

¿Te duele tu comunidad? Porque de ese mundo del que te retiraste sigue sucediendo.

“Exactamente, uno voltea a ver pa’ fuera y se da cuenta de todo lo malo que sucedió”.

En el recorrido que hicimos por las colonias, encontramos casos como el de Esmeralda, una niña de 14 años quien junto con sus hermanos, fue abandonada por su madre, quien se fue hacia los Estados Unidos y que además uno de sus hermanos se dedica ya al consumo y venta de drogas.

Tu mamá no vive con ustedes…

“No”

¿Desde hace cuánto?

“Desde hace dos años”

¿Se fue, cómo estuvo?

“Nos abandonó, nos dejó solas con mi papá y se fue para allá al paso”

¿Se fue sola?

“No, se fue con mis dos hermanos, no la veo, nada más platico con ella por el celular”

¿Qué te dice?

“Pues que tiene ganas de verme, que ya es mucho tiempo que no nos vemos, y que tiene ganas de llevarnos a comer, y hasta me suelto llorando, porque ya tengo ganas de verla”.

En la zona de Lomas de Poleo, nos encontramos a José Manuel, un joven de 17 años, que estuvo dos años como vendedor de droga y hoy sueña con ser entrenador de futbol americano.

“Tengo pues no sé, una vida mala se puede decir ¿verdad? Porque desde que salí de la secundaria mi vida ha tenido muchos problemas, entré en el mundo de las drogas, empecé a fumar a los 10-15 años, empecé a fumar, después empecé a consumir alcohol, cada fin de semana me dedicaba a eso, y hasta en toda la semana ya, yo empecé a juntarme con personas que se dedicaban a eso, personas que vendían, que transportaban todo eso, y yo llegué a ser muy amigo de ellos, y que trabajaba con ellos.Pues transportábamos droga, de una colonia a otra, de casas, porque esa es, las personas nos pedían droga, y nosotros les hacíamos el favor de llevárselas hasta su casa”.

¿Qué tipo de droga?

“Marihuana, la mota le dicen aquí, sí, pues este, ahorita el barrio es lo que me ha ayudado mucho, porque me junto con personas que están igual que yo y que tenían la misma vida que yo, pues sí, desde hace dos años he tenido toda esta vida de drogas, peleas, y va desde, pues conocí a muchos amigos que estaban en la misma situación que yo, y todos hicimos un lazo”.

Pero ¿cuál era esa situación, te sentías solo, te sentías abandonado, qué sentías?

“Nos sentíamos muy solos, nadie quería estar en su casa por lo mismo, porque en su casa no los querían”.

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