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Así las cosas


Gabriela Warkentin y Javier Risco

Sociedad

¿Por qué los huracanes tienen nombres de personas?

Cada año, meteorólogos de Estados Unidos, América Latina y el Caribe se reúnen con el fin de decidir cuál será la lista de nombres para la temporada de huracanes.

México.- Durante siglos a las tormentas tropicales y huracanes se les bautizaba conforme el santo del día en el que manifestaba su poder de destrucción en una zona. De ahí que el 26 de julio de 1825 el el huracán “Santa Anna” es recordado por su paso en Puerto Rico

A finales del siglo XIX, el meteorólogo australiano, Clement L. Wragge, fue el primero en referirse a huracanes utilizando nombres propios de mujeres que encontraba en la biblia

 Ya en 1953, en los Estados Unidos se decidió identificar a las tormentas con nombres de mujer. Con ello se retiró la tradición de nombrarlas alfabéticamente

Más tarde, en 1978 se comenzó a incluir nombres de hombres a las tormentas que azotaban el Pacífico Norte Oriental. Un año más tarde, gracias a la Organización Meteorológica Mundial y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos, se decidió alternar nombres de hombres y mujeres para el nombramiento de tormentas

Cada año, meteorólogos de Estados Unidos, América Latina y el Caribe se reúnen con el fin de decidir cuál será la lista de nombres para la temporada de huracanes. Esta lista contiene un nombre por cada letra que hay en el alfabeto. Las letras Q, U, X, Y y Z no se incluyen debido a que hay pocos nombres con inicien con éstas. Cada zona del mundo, que sufra de tifones, huracanes o tormentas tropicales, tiene su propia lista

Datos Curiosos:1- Cuando un huracán resulta ser especialmente destructivo, su nombre es retirado de la lista y sustituido por uno que comience con la misma letra. De esa forma, el nombre no podrá ser utilizado por al menos 10 años

2- A un fenómeno se le bautizará, una vez que sus vientos superen los 65 km/h (o sea, se convierta en tormenta tropical)

3-  Según un estudio realizado en 2014 por investigadores en EE.UU., los huracanes que tienen nombres femeninos son más letales y generan más muertes que los que tienen nombres masculinos. Ello se debería, según los científicos, a que la gente los percibe como menos amenazantes y por tanto toma menos precauciones. En otras palabras, un huracán llamado Priscilla podría hacer que las personas no huyan como lo harían por un huracán llamado Bruno.