Alerta Condusef sobre fraudes en cajeros automáticos

Alerta Condusef sobre fraudes en cajeros automáticos

México D.F., 20 de julio, 2005.- Ante el aumento de los fraudes en los cajeros automáticos del país, la Condusef propuso emitir una norma oficial para que los bancos estén obligados a dar mayor seguridad en esos dispositivos.

En Poder y dinero, Rafael Avante Juárez, Director General Jurídico-Consultivo de la Condusef, indicó que el área a su cargo envió a la Secretaría de Economía una petición para fortalecer la seguridad de los cajeros.

“La Secretaría de Economía tendría que convocar a un comité de normalización en el cual participarían, además de los fabricantes y distribuidores de cajeros automáticos, evidentemente la Asociación de Bancos de México y Condusef y todos aquellos que tienen algo que decir en este tema para que se trabaje en un proyecto que posteriormente se publica en el Diario Oficial de la Federación”.

El funcionario de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) señaló que en muchas ocasiones el tipo de fraude depende del dispensador de efectivo que la víctima utilizó.

“Existen muy diversos tipos de cajero, con muy diversa antigüedad, y esto significa que la tecnología y los avances antifraude que se van incorporando en este tipo de máquinas, pues no se encuentran en todos y para el usuario que desconoce cualquier elemento técnico o que le permita identificar qué cajero es más seguro que otro, se vuelve una situación de incertidumbre en cuanto a que dependiendo de en qué cajero se realiza la operación, dependerá que fraude le puedan realizar”.

Relató que “hay cajeros automáticos en los que cuando introducimos la tarjeta, entra y sale varias veces pues tienen un sistema (…) para evitar el fraude mediante el cual colocan una mica en la ranura del cajero para que se quede atorada la tarjeta y el usuario piense que se la tragó”.

En un cajero moderno que tiene este sistema antifraude, agregó, “cuando el delincuente coloca la mica y el usuario mete la tarjeta, lo que hace el cajero es que expulsa la tarjeta, no la deja adentro, pero si el cajero no tiene este sistema… entonces la tarjeta se queda atorada y atrás entra el delincuente, jala la mica y se lleva la tarjeta para realizar consumos o si observó el nip del usuario, la utilizará para disposiciones de efectivo”.

“Lo que ha sucedido en algunas ocasiones es que las disposiciones se realizan durante una semana o a veces 15 días en lo que el usuario se percata y esto nos va multiplicando los montos y los va haciendo relativamente mayores”, añadió.

Otro tipo de fraude, refirió, es cuando “el cajero permite que se realicen disposiciones más allá del tope permitido, entonces en estos casos, es evidente que hay una falla que el cajero está realizando y consecuentemente se le tiene que pagar al usuario”.

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