CON MARTHA DEBAYLE

Día Internacional de la Enfermería

Testimonios con 4 grandes enfermeros y enfermeras de diferentes países que están en la primera línea de defensa contra el Coronavirus

Hay aproximadamente 20 millones de enfermeras y enfermeros en todo el mundo.

De acuerdo a la OMS, los profesionales de la salud son la columna vertebral de cualquier sistema de salud.

Aproximadamente el 90% de todos los profesionales de la enfermería son mujeres

El mundo necesita 9 millones más de enfermeras y parteras para lograr la cobertura sanitaria universal para 2030.

En México hay alrededor de 315 mil enfermeras y enfermeros, casi la mitad egresados de la UNAM

Pero hacen falta 350 mil más para cubrir el déficit generado por el coronavirus

En el caso de México, con una población de más de 120 millones de personas, hoy en día hay 2.4 de estos profesionales por cada mil habitantes, cuando deberíamos tener por lo menos 4.4

41% de personal infectado con COVID-19 son enfermeras: López-Gatell.

Sobre este día

Este día se celebra por el aniversario del nacimiento de Florence Nightingale.

Ella fue una enfermera, escritora y estadista británica.

Lideró el cuidado de los heridos británicos durante la guerra de Crimea

Además, es considerada la precursora de la enfermería profesional

Fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society británica, y miembro honorario de la American Statistical Association.

Florence sentó las bases de la enfermería como profesión. Su trabajo fue de inspiración para Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja.

En homenaje a Florence Nightingale, 2020 ha sido declarado “Año de la Enfermería y Partería”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Consejo Internacional de Enfermería (CIE) lanzaron la campaña “Nursing Now”, con la idea de fortalecer esta profesión en el mundo.

Dejar claro que se necesitan más y mejores enfermeros

Que los gobiernos aumenten la inversión en la formación, el desarrollo profesional, la mejora de las condiciones laborales y la promoción de estudios para las y los enfermeros.

ESPAÑA – Meritxell Cascán Montiel, 42 años. Enfermera de urgencias

Tiene 22 años como enfermera, siempre quiso serlo.

Lo más difícil: Ser empático en situaciones y momentos que te hacen sufrir

Lo más emotivo: Ver como alguien te mira con cara de paz y agradecimiento

Lo más duro: Ver a los pacientes morir solos.

Una anécdota increíble: Organizar una boda para su compañera que estaba por casarse, pero enfermó por COVID19 y estuvo muy grave. A pesar de todo fue un momento lleno de magia y amor

Su mensaje al mundo: Quiero mandar al mundo un mensaje de responsabilidad y consciencia. Es una pandemia muy dura si la gente no sigue las normas habrá una segunda ola de muertes.

ARGENTINA – Christian Acosta, 35 años. Enfermero en Terapia Intensiva durante esta pandemia.

Normalmente está en quirófano en recuperación post anestesia.

Tiene 18 años como enfermero

Eligió esta profesión por su mamá

Lo más difícil de ser enfermero. La lucha constante por el reconocimiento. En estos momentos el distanciamiento familiar.

Lo más chingón: el reconocimiento de los pacientes y ver como su profesión ahorita es reconocida en todo el mundo.

Su momento de quiebre durante esta pandemia: Al principio pasó por muchos momentos de estrés al ver que la pandemia no se tomaba con la seriedad necesaria.

Por qué no se negó a estar en la primera línea de esta pandemia: Pudo haber tomado licencia por grupo de riesgo. Pero no hubiese estado tranquilo con su conciencia. Sentía que tenía que estar de cuerpo y mente presente ante este escenario.

Su mayor miedo en esta crisis: Perder un ser querido .

Su mensaje al mundo: Que enfermería está capacitada para cuidarlos, tenemos la capacidad, la formación y la entrega para enfrentar esta crisis. Pero necesitamos el acompañamiento de la sociedad, las empresas de salud, los gobiernos y las instituciones. Urgen mejorar las condiciones laborales, entrega de insumos sanitarios, etc.

NUEVA YORK – María de León, 40 años. Enfermera en el Hospital Northwell Lenox Hill en el área post parto. La pandemia ha generado muchísima tensión y cambios bruscos en los lazos familiares a la hora de los nacimientos

Tiene 15 años como enfermera

Eligió esta profesión después de la experiencia que tuvo con la enfermera que la atendió durante su trabajo de parto.

Lo más difícil de ser enfermera: Estar lejos de su familia durante las vacaciones e incluso ahora durante la pandemia.

Lo más chingón: Ayudar a la gente

Lo más emotivo durante la pandemia: Tener que separar a una nueva madre de su hijo porque hay riesgo de COVID para el bebé. Fue difícil y frustrante que a una madre no se le permitiera ver a su hijo, y después tuviera que ser aislada sin ver a nadie.

Su punto de quiebre: Cuando su mamá fue hospitalizada por COVID-19 y tuvo que ser aislada, ahí se dio cuenta, que los enfermeros deben estar ahí cuando nadie más puede, ser esa persona de apoyo, el sanador, el cuidador.

¿Por qué no se negó a estar en la primera línea de la pandemia? Porque sabía que estaba en una posición que requería fuerza. Sabía cuál era su llamado al deber.

Su mayor miedo durante esta crisis: Lo desconocido.

Su mensaje al mundo: Esperanza y fe. Por ningún momento debemos perder eso. Aunque las cosas se pongan difíciles, siempre hay que mantener la esperanza y la fe.

MÉXICO: Héctor Solano Ibañez, 33 años. Licenciado en enfermería por la UNAM, tiene una maestría en cuidados críticos por la Universidad Autónoma del Estado de México. Enfermero en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán en el área de urgencias, actualmente reconvertido para atender pacientes críticos por COVID

Tiene 9 años como enfermero

Siempre quiso ser enfermero para ayudar a los demás

Lo más difícil: la falta de reconocimiento social, y en el mismo sistema de salud.

Lo más chingón: ayudar al prójimo, crear vínculos con personas desconocidas, la adrenalina de vivir día a día el enfrentamiento con la misma muerte.

Lo más duro: Darle ánimos a pacientes que mueren solos, sin volver a ver a su familia.

Por qué no renunció: Porque hoy más que nunca su país lo necesita, los pacientes. Esto lo define como una guerra y no dejaría solos a sus compañeros de trabajo.

Mayor miedo: contagiar a alguien de su familia, contagiarse y morir.

Mensaje al mundo durante la crisis: A mis colegas, fuerza y mucho corazón, somos el eslabón más fuerte en este momento y a pesar de las circunstancias no flaqueen, la vida nos lo recompensará con la alegría de un Gracias, y la nación nos necesita… Al mundo: tomó una frase que me gusta mucho de Edmund Burke “ para que triunfe el mal, es necesario que los buenos no hagan nada”.

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