CON MARTHA DEBAYLE

Soltar, resignificar y reencontrarte con mamá

Terapia grupal para liberarnos, descargarnos y dejar salir eso que traemos guardado y nunca hemos dicho

Gaby Pérez Islas, Tanatóloga, logoterapeuta, y autora de los libros Cómo curar un corazón roto, Elige no tener miedo, Viajar por la vida. La niña a la que se le vino el mundo encima y Cónvenceme de vivir. 

No vas a llegar a ser la mujer o el hombre que estás llamado a ser, hasta que no resignifiques tu relación con mamá.

Nos guste o no, la relación con la madre es la más significativa de todas las que tendremos en la vida. Estuviste nueve meses dentro de ella, literalmente fueron uno y hoy muchas de tus decisiones, elecciones y gustos están influenciados por quien ella fue o es para ti.

Queremos que este 10 de mayo sea un día de las madres diferente por eso vamos a liberarnos, descargarnos y dejar salir todo lo que hubiéramos querido decirle y por uno u otro motivo no hemos podido.

Si ella ya murió, si no la ves, si está enferma, si tiene una demencia o simplemente ya no es ella, ésta es tu oportunidad para liberarte de eso que te oprime la garganta y frena la velocidad con la que puedes moverte por la vida.

Mamá tal vez fue una decepción para ti, probablemente no se parecía a las mamás de tus amigas, no era quién te hubiera gustado que fuera ni la relación con ella como las que pintaban en las series o películas. Pero sabes qué, es la que hay. Si ella tenía expectativas no cumplidas contigo es su responsabilidad pero también si tú te sientes decepcionada o defraudado, es la tuya.

Haya pasado lo que haya pasado, nunca es tarde para tener una infancia feliz. Es decir, para ver con ojos renovados la historia de antes. Finalmente todo lo que viviste te hizo ser quien hoy eres y si no te gusta como eres es tu chamba cambiarlo.

No se trata de juzgar, culpar o responsabilizar. Se trata de que por una vez tengas un encuentro adulta-adulta con tu madre. ¿Por qué siempre que pensamos en ella o la tenemos frente para hablar volvemos a sentirnos como los niños que éramos? ¿Desde ser adulto, hoy que le dirías?

Sin caer en estereotipos de la mamá perfecta y la mamá terrible, la mayoría de nuestras mamás son una mezcla de claroscuros, una versión humana y real de lo que hemos visto en novelas. Ellas hicieron lo mejor que pudieron con los recursos que tenían y las circunstancias en las que estaban. Hoy lo harían mejor. Se equivocaron, sí pero también acertaron en muchas cosas.

La distancia física no es la que más duele entre un hijo y una madre, es la distancia emocional. Así que hoy acortemos esa distancia. No podremos llevarlas a comer, o al cine , o al teatro hoy toca darles un regalo diferente; sincerarnos, abrirnos de capa , regalarle el que me conozca un poco más o sepa mi sentir de mucho tiempo.

Hasta que no hayas logrado esta integración de tu mamá a la persona que hoy eres, hasta que no hayas visitado el ayer, besado la herida y regresado al presente con perdón y empatía, no vs a sentir La Paz que da la satisfacción del deber cumplido.

Resignificar es justamente darle un nuevo significado a los eventos. Ejemplos; Persona que llegó y encontró muerta a mamá o La niña que su mamá salió y le toco que su abuelita muriera.

Soltar las afrentas del pasado, los viejos rencores, los no perdones te liberan las manos para recibir nuevas cosas en tu vida. La relación con mamá es la más compleja de todas, caray te dio la vida, ¿con que pagas eso? Siempre te sentirás en deuda hasta que comprendas que la vida no viene con un manual de instrucciones, viene con una madre. Es la que te tocó como en la muerte; no tienes la que mereces sino la que te toca.

Liza Minelli- “Mamá, nos criaste con humor y nos hiciste comprender que no todo iba a ser maravilloso, pero nos enseñaste cómo reírnos de ello.”

Oprah- “La biología es lo que menos convierte a alguien en madre.”

Meryl Streep – “ En la vida no tienes que ser famoso ni rico. Solo tienes que hacer que tu madre y tu padre se sientan orgullosos de ti.”

Reencontrarte es como tener la oportunidad de que a la edad que tengas, puedes tener una cita con tu mamá. Para tomar un café y hablar de lo difícil que es la vida. Ponerte en sus zapatos, sus circunstancias y su historia, no la tuya. Verse a los ojos y decir: Madre nada te debo, madre estamos en paz.

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