CON MARTHA DEBAYLE

El arte de escucharnos

Confiesen, ¿quién de ustedes es muy bueno o malo para escuchar al otro?

Marina Castañeda, autora y conferencista.

El sentirse cero o poco escuchado se considera un problema muy grave, tanto del punto de vista psicológico como social.

La convivencia actual es mucho más compleja que hace 30 años, por lo que es necesario adaptar nuestra forma de relacionarnos

Hoy día, nos interesa muy poco conocer personas diferentes, siempre buscamos lo mismo, gente con nuestros mismos gustos, y nos cuesta trabajo acercarnos a los que son distintos; tenemos inclinación por la gente parecida a nosotros.

Todo el mundo se queja de no ser escuchado:

Las mujeres se quejan de que los hombres no las escuchan, pero también viceversa

Los jóvenes se quejan de los adultos, pero también viceversa

Los ciudadanos nos quejamos de que el gobierno no nos escucha, pero también nuestros gobernantes se quejan de que no les hacemos caso.

La capacidad de escuchar

La capacidad de escucha es un don que sólo se va adquiriendo con la empatía desinteresada de escuchar al otro.

Si no nos escuchamos estamos condenados a vivir en un mundo de monólogos paralelos, donde cada quien habla y nadie escucha, sin reflexionar lo que está sucediendo en nuestro mundo interior y exterior

Qué es escuchar

Aprender a callarte, es decir, dejar de ser siempre el protagonista en las conversaciones

Atención plena, esto quiere decir que no puedes escucharme si al mismo tiempo estás checando tu correo, contestando el teléfono, es hacer una sola cosa a la vez; interesarse por el otro, lo cual no es muy fácil hoy en un mundo de culturas hedonistas y narcisistas

Además mostrarle al otro constantemente tu interés con el lenguaje corporal, a la vez hacerle preguntas o comentarios al respecto, y finalmente escuchar implica recordar y darle seguimiento a lo que te dijeron.

Por ejemplo, si tú me dices hoy que estás muy preocupada porque uno de tus nietos está enfermo, me incumbe, cuando nos veamos en tres días, preguntarte: ‘¿cómo sigue tu nieto?’ Si no lo hago, sentirás que no te escuché y tendrás toda la razón».

El concepto de atención

Sin atención no puede haber escucha. La atención es lo que sucede cuando la mente toma posesión, de manera clara y vívida, de uno entre varios objetos o pensamientos que serían simultáneamente posibles.

Los tipos de atención

La atención focalizada: la capacidad de responder a estímulos visuales, auditivos o táctiles, uno o a la vez

La atención sostenida: la capacidad de mantener la atención durante una actividad continua o repetitiva.

La atención selectiva: la capacidad de sostener la concentración ante estímulos distractores

La atención alternante: la flexibilidad de desplazar la atención de un objeto a otro y concentrarse sucesivamente en diferentes áreas.

La atención dividida: la forma más compleja de atención., es la capacidad de dedicar la atención, de manera simultánea, a varias tareas u objetos a la vez.

Los obstáculos

Existen obstáculos para desarrollar la escucha a plenitud, como son la prisa, el ruido que traemos dentro y fuera de la cabeza, el hacer muchas cosas a la vez, los medios de comunicación

Pero especialmente ha desaparecido el silencio, considerado “una mercancía muy cara que tienes comprar”, pues es difícil encontrar lugares públicos que inciten a éste.

El silencio era un espacio privilegiado para la introspección, la ensoñación o para buscar la intimidad compartida. Es importante tomar conciencia de que estamos perdiendo la facultad de escuchar, es una alarma vivir en un mundo virtual y una sociedad egoísta, incapaz de escuchar a los demás y a uno mismo, y que sólo nos llevará a una soledad.

Es gravísimo que el silencio se pierda, porque ha sido parte de nuestra condición humana.

La necesidad de ser escuchados

La inminente necesidad de ser escuchados está provocando buscar en las redes sociales ser atendidos por otros que también se sienten solos.

Tenemos la ilusión de pertenecer a algo, de tener amigos que están pendientes de lo que haces y están respondiendo a la necesidad de que alguien esté preocupando por ti.

Buscamos sustitutos en los espacios virtuales donde nos sentimos escuchados.

La tecnología

Los celulares, smartphones o la computadora obstaculizan la comunicación en lugar de facilitarla

El messenger, correos electrónicos y mensajes de texto contribuyen a que se pierda la comunicación no verbal, como la mirada, los gestos, la expresión de la cara, parte esencial de toda comunicación.

¿Qué hacer para escuchar mejor?

Para empezar, evita juzgar

Resiste la tentación de dar consejos

Interrumpe sólo cuando sea imprescindible

Haz referencia a los detalles que recuerdes

Redirige la conversación cuando sea necesario

Repite lo que acabas de oír

Refleja sus sentimientos para que se abra emocionalmente

Pide más información con las preguntas apropiadas

Pregunta por las consecuencias de lo que te acaba de decir

Ayúdale a clarificar sus pensamientos y sentimientos

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