CON MARTHA DEBAYLE

¿Cómo desintoxicar el cuerpo?

Les vamos a decir cómo lograr una buena desintoxicación

Maestro Erick Estrada, biólogo, doctorado en antropología, fundador y Coordinador del diplomado internacional plantas medicinales de México

La desintoxicación es un mecanismo que tienen todas las especies animales, para limpiar de toxinas y moléculas defectuosas

La desintoxicación es continua: cada día; cada hora; cada minuto; cada segundo; en todos los órganos; de todas las especies; y en los humanos, ocurre exactamente igual.

Cuando los mecanismos de la desintoxicación comienzan a dejar de funcionar, se vincula como factor de riesgo para el desarrollo de las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson; además de otras enfermedades como la diabetes tipo dos, osteoartritis, artritis reumatoide, cáncer y todas las demás enfermedades crónicas y degenerativas; es decir, comenzaron los achaques y el envejecimiento prematuro; por haber equivocado los alimentos que le corresponden a la especie herbívora humana; además por no hacer ejercicio como corresponde a una especie nómada.

Las células envejecen cuando dejan de funcionar los mecanismos de desintoxicación; se acumulan las biomoléculas defectuosas por el desgaste; como las proteínas, carbohidratos, grasas y otros deshechos minerales como el sodio, en el interior de cada célula.

Después de haber atendido a más de 80 mil pacientes que se han acercado a Chapingo durante los 20 años más recientes (2000-2020), podemos proponer como hipótesis científica:

1ro. Casi todas las enfermedades comienzan con una intoxicación por alimentos equivocados: cocinados y de origen animal, y por la falta de ejercicio.

La mayoría de las enfermedades se caracterizan y casi siempre comienzan con el depósito e infiltración de grasas de origen animal y grasas vegetales calentadas, fritas y horneadas en algún órgano; y, de acuerdo a la genética individual, va a dar la denominación de la enfermedad: “hígado graso” es el órgano más famoso por estar infiltrado de grasas animales y vegetales fritas y horneadas y forma parte de la sintomatología de varias enfermedades: alcoholismo, cirrosis, hepatitis, síndrome metabólico, etc.; El Instituto Nacional de Pediatría nos ha informado que el 24% de los niños mexicanos padecen hígado graso y síndrome metabólico (colesterol alto, triglicéridos altos, glucosa alta y es frecuente la presión alta).

Migraña: por intoxicación alimenticia, se le podría llamar “cerebro graso”: depósito e infiltración de grasas animales y vegetales en las arterias cerebrales y al interior de las neuronas, lo cual trastorna su funcionamiento. Nosotros en Chapingo, hemos observado 100% de eficacia médica en más de 2 mil pacientes; con dieta vegetariana estricta, nada frito, nada horneado y como complemento las fórmulas herbolarias desarrolladas en el programa universitario a base de la hierba del sapo, la cual disuelve y elimina los depósitos de grasas animales y vegetales fritas y horneadas.

Alzheimer y Parkinson: también por intoxicación alimenticia, se les deberían denominar “cerebro graso” y/o cerebro intoxicado por péptidos beta-amiloides que no se eliminan cuando no se duerme lo suficiente: las mujeres 9 horas, los hombres 8 horas y los niños 14 horas; dormir menos de ésas horas, va afectando poco a poco la memoria y no dormir lo suficiente y además la dieta omnívora, comenzará a desarrollar párkinson.

Angina de pecho e infarto cardíaco, también por intoxicación alimenticia, se les deberían de denominar “arterias coronarias grasas”.

Hipertensión arterial se le debería denominar “sistema circulatorio graso”; aunque son frecuentes dos tipos de intoxicación alimenticias: grasas animales y vegetales calentadas infiltradas en la pared de las arterias, en el tejido endotelial; y sal en exceso con la dieta (una de las peores adicciones en los humanos), la cual, por la falta de ejercicio, no se elimina al sudar; y de emergencia se deberían de aplicar técnicas milenarias para la sudoración: el baño sauna, baños de vapor estándar y baños de temazcal.

Diabetes tipo dos, por intoxicación alimenticia de grasas animales y vegetales calentadas: también se le puede llamar “páncreas graso”, complicada por el exceso de carbohidratos en la dieta y no quemarlos con ejercicio; se pierde el balance entre los azúcares que se consumen y los que se gastan con la actividad física; y el páncreas graso, produce menos insulina y además frecuentemente defectuosa.

Sudar de uno a dos litros cada día; el mínimo para desintoxicar la sangre y la piel.

¿Cómo es una correcta desintoxicación?

De manera general, la desintoxicación del ser humano se debe de llevar a cabo a través de la sudoración, principalmente por el ejercicio físico; evitando el agotamiento; al menos durante 90 minutos cada día; pues el sudor ayuda a la expulsión de sustancias tóxicas como la sal, que es uno de los factores de riesgo para enfermedades cardíacas y circulatorias como la hipertensión; en caso de no poder hacer ejercicio, se recomiendan los baños de vapor como el sauna o el Temazcal; es indispensable sudar al menos un litro cada día; de preferencia dos.

La especie humana es biológicamente nómada; diseñada para caminar o trotar en promedio 30 kilómetros cada día; un mínimo de 10 km cada día.

TRES EVACUACIONES SÓLIDAS AL DÍA, ES EL MÍNIMO PARA DESINTOXICAR LOS INTESTINOS.

Las evacuaciones sólidas se deben de realizar a diario; al menos 3 de medio kilo cada una; para lo cual se requiere consumir 2 litros y medio de agua, además de 3 platos de 300 gramos de al menos 10 frutas diferentes y otro tanto de verduras; pues la fibra contenida en los vegetales facilita el tránsito a través de los intestinos; el estreñimiento refleja intoxicación y es una de las causas principales para desarrollar cáncer de colon; y éste cáncer es el que más rápido está creciendo; 38% en los últimos 10 años; CÁNCER POR ESTREÑIMIENTO.

EVACUAR MÍNIMO LITRO Y MEDIO DE ORINA CADA DÍA, PARA DESINTOXICAR LA SANGRE.

Las evacuaciones líquidas deben de ser de al menos un litro y medio cada 24 horas; para lo cual se deben de ingerir de 2.5 a 3 litros de agua al día, para una persona de 70 kilos, con el fin de expulsar las toxinas del torrente sanguíneo; para lo cual los riñones hacen una limpieza del total de la sangre cada 50 minutos y los deshechos se depositan frecuentemente, pero sólo de manera temporal en la vejiga.

DORMIR AL MENOS 8 HORAS LOS HOMBRES; 9 HORAS LAS MUJERES Y DE 10 A 14 HORAS LOS NIÑOS; SON LOS REQUERIMIENTOS MÍNIMOS PARA DESINTOXICAR EL CEREBRO.

Una de las funciones centrales del sueño, consiste en remover y eliminar las sustancias de deshecho, trozos de carbohidratos, y de proteínas principalmente, además de fracciones de ácidos grasos, tóxicos que se van acumulando lentamente en el cerebro durante cada día; y, cuando no se duerme lo suficiente; no solo no se desintoxican las neuronas, sino que las toxinas se siguen acumulando y progresivamente, se va perdiendo la memoria, y se va perdiendo la coordinación en los movimientos (Párkinson inicial); los residuos de proteínas y carbohidratos se conocen como péptidos beta amiloides y son las principales toxinas relacionadas con el insomnio, el Parkinson y el Alzheimer; además de la acumulación del colesterol de la dieta tanto por dentro, como por fuera de las neuronas; lo cual se puede observar como vacuolas o globitos de grasa.

Se trata de un mecanismo que tienen todas las células, de todas las especies, para desintoxicarse continuamente.

La célula puede destruir una parte de sus propios contenidos; aquellos que ya han cumplido con su función dentro de la célula; en su interior, la célula forma una membrana alrededor de los deshechos, los envuelve y queda como una vesícula o vacuola, la cual se traslada hasta el lisosoma, llevándose a cabo en este organelo la desintegración o, en su caso, el reciclaje de las moléculas que puedan ser usadas nuevamente para la formación de nuevas macromoléculas como los aminoácidos, para formar nuevas proteínas.

Yoshinori Ohsumi usó a las levaduras como modelo experimental en su laboratorio al cultivar levaduras mutadas que carecían de las enzimas que degradan las vacuolas con deshechos; en pocas horas la levadura estaba llena de vacuolas sin degradar; identificó los genes responsables del proceso de limpieza y desintoxicación continua a través del cual la célula se mantiene en funcionamiento e integrada a un tejido y órgano del cuerpo de cualquier especie animal.

Además de eliminar y reciclar proteínas desgastadas o cualquier otro tipo de macromoléculas, este mecanismo de desintoxicación, también lo usa la célula para deshacerse de virus y bacterias; además, este proceso contribuye a la regeneración de los componentes celulares y puede proporcionar rápidamente energía al seccionar un polisacárido en las moléculas de glucosa u otros azúcares.

A éstos mecanismos naturales se les conoce como autofagia (comerse así mismos) Cuando el mecanismo de la autofagia comienza a dejar de funcionar, se vincula a las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, ayuda a explicar enfermedades como la diabetes tipo dos, la osteoartritis, la artritis reumatoide, el cáncer y todas las demás enfermedades crónicas y degenerativas.

Con el envejecimiento, los procesos de desintoxicación o regeneración y reciclado de deshechos, comienza a dejar de funcionar y por lo tanto, las células envejecen cuando se acumulan las proteínas defectuosas y otros deshechos.

Los descubrimientos de Ohsumi dan validez al paradigma de la limpieza y regeneración continua dentro de cada célula; a través del reciclado del contenido celular y la eliminación de los deshechos; lo cual abre la posibilidad de atrasar el envejecimiento, así como prevenir las enfermedades crónicas y degenerativas, las cuales son las principales causas de muerte de los humanos.

Lo más lamentable ocurre cuando los procesos de desintoxicación o regeneración y reciclado de deshechos, comienza a dejar de funcionar a edades cada vez más tempranas; porque se equivoca en lo básico de la alimentación; pues la especie humana, es una especie herbívora que se alimenta como omnívora, por una cultura ancestral que tiene al menos 10 mil años de antigüedad; y lo peor, muchos humanos se alimentan como si fueran una especie carnívora, lo cual dificulta la desintoxicación; una dieta rica en lácteos, huevo y carne, y baja en el consumo de frutas y verduras, produce estreñimiento en el 80% de los mexicanos; los cuales sólo evacuan una vez cada día y varios de ellos ni siquiera una al día.

LA SAL, UNA DE LAS TOXINAS MÁS COMUNES.

La Organización Mundial de la Salud recomienda consumir un máximo de un gramo y medio de sal al día; sin embargo, el mexicano promedio consume de 8 a 10 gramos de sal al día, la cual es adictiva como cualquier otra droga y por ello es tan difícil consumir sólo la sal que contienen de manera natural la mayoría de los alimentos:

Por cada 100 gramos de alimentos: la leche de vaca contiene 48 mg de sodio; melón 17 mg; jitomate 9 mg; huevo 144 mg; pan de caja 530 mg; cereal de caja 1000 mg; jamón 2300 mg; arroz 534 mg; salsa de soya 6000 mg

México ocupa varios primeros lugares mundiales: consumo de refrescos, de pastelitos, de chatarra, huevo, etc., y por lo tanto primer lugar mundial en obesidad de adultos y de niños; razón por la cual se vuelve urgente una reeducación social; pues se podría catalogar a la sociedad mexicana como una sociedad muy intoxicada por una alimentación casi totalmente equivocada; porque siendo nómada casi no hace ejercicio y además tiene un estilo de vida muy estresado.

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