CON GABRIELA WARKENTIN, JAVIER RISCO Y SOPITAS

SOPITAS: Enriqueta Basilio, falleció este sábado a los 71 años de edad

Enriqueta Basilio hizo historia al convertirse en la primera mujer en llevar la antorcha olímpica y encender el pebetero de los Juegos Olímpicos

El 12 de octubre de 1968, Enriqueta Basilio hizo historia al convertirse en la primera mujer en llevar la antorcha olímpica y encender el pebetero de los Juegos Olímpicos.

Desgraciadamente, la nacida en Baja California, falleció este sábado a los 71 años de edad.

Campeona nacional de los 80 metros con vallas, Queta Basilio, también fue conocida como la Diosa Voladora, que a sus 20 años cuando se ganó a pulso correr el último tramo del circuito del estadio olímpico, cargando la antorcha olímpica con un peso de más de dos kilos con el brazo derecho a todo lo alto.

Subió 93 escalones, saludo a los cuatro puntos cardinales y ante los ojos del mundo, encendió el pebetero que daba por inaugurados los primeros Juegos Olímpicos, que se celebraban fuera de Europa, Japón o Estados Unidos.

Ese momento, fue tan significativo para México como para el olimpismo, pues desde la celebración de los primeros Juegos Olímpicos modernos en Atenas 1896 hasta los de Tokio 1964 portar la antorcha y encender la llama para inaugurar el certamen había sido una labor exclusivamente de los hombres.

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Basilio, era la atleta del momento, experta en correr 400 metros planos y relevos de 4X100, tuvo un papel destacado en los Juegos Panamericanos de Winnipeg en 1967, aunque en México fue descalificada después de la tercera ronda y quedó corta para clasificar para los Juegos Olímpicos de Munich en 1972.

La atleta se despidió del deporte y se dedicó a la política y otros aspectos de su vida.

El año pasado, Basilio repitió su memorable hazaña, cuando en conmemoración del 50 aniversario de los Juegos Olímpicos de México, subió las escaleras y encendió de nueva cuenta el pebetero olímpico.

En esta ocasión, Enriqueta Basilio volvió a temblar como aquel 12 de octubre de 1968 pero esta vez no fue solo por los nervios, sino por la enfermedad de Parkinson.

Descanse en paz Enriqueta Basilio.

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