CON MARTHA DEBAYLE

¿Qué onda con la Tortura?

¿Qué es la tortura? ¿hay tortura en la actualidad? ¿cuáles han sido los instrumentos de tortura más usados en la historia: quiénes los usaban y más

En cabina con Alejandro Rosado, licenciatura y postgrado en el área de ciencias por la Universidad Autónoma de Baja California.

¿Qué es la tortura?

Acto de infligir dolor físico o psicológico por parte de una autoridad pública, o de alguien amparado por ella, con el fin de castigar a alguien, obtener información o hacer cumplir algún tipo de ley.

Definición legal (Naciones Unidas): todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia.

No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas o que sean inherentes o incidentales a éstas.”

¿Cuántos tipos de tortura hay?

Físico:

Golpes
Rotura de huesos
Desgarres musculares
Castración
Aplastamiento
Cortes
Descargas eléctricas
Desfiguración
Quemaduras
Aplicación de temperaturas extremas
Ingestión de productos químicos o elementos cortantes
Baños con substancias químicas cáusticas
Ahogamiento
Violación
Privación del sueño o posturas corporales incómodas.

Psicológico:

Privación sensorial
Aislamiento
Humillación verbal o física (desnudez durante los interrogatorios)
Manipulación de la información sobre el detenido o sus allegados
Mentira
Desorientación física y mental
Simulación de torturas físicas o ejecuciones que contribuyan a la desmoralización.

¿Desde cuándo existe?

Formas de tortura en la historia

Los hebreos colgaban de un poste o de una cruz a los calumniadores y a los idólatras, y lapidaban a los blasfemos.

La ley de Moisés señalaba la pena del fuego contra aquél que se hubiese casado con la madre y con la hija y condenaba a las mujeres al mismo género de muerte.

En la Antigua Roma se condenaba a la crucifixión a los esclavos y a las personas de estratos y condiciones menos favorables.

Antes de clavar a los reos en la cruz solían darles azotes con correas, sarmientos u otros instrumentos preparados al efecto.
Comúnmente, los aseguraban en la cruz por medio de clavos si bien otras veces los ataban con cuerdas.
Este suplicio era tan común entre los antiguos que los latinos dieron al nombre de crux y a sus derivadas cruciatus y cruciare una significación que se refiere a toda suerte de penas y tormentos.

En la Alta Edad Media no se recurrió a la tortura sino a la ordalía para determinar la veracidad o falsedad de una acusación y la culpabilidad o inocencia de una persona

La ordalía o Juicio de Dios era una institución jurídica vigente hasta finales de la Edad Media en Europa.
Consistían en “invocar y en interpretar el juicio de la divinidad a través de mecanismos, de cuyo resultado se infería la inocencia o la culpabilidad del acusado”.
Sólo se aplicaba a los hombres que no eran libres o a los libres deshonrados, por haber sido declarados públicamente traidores, desertores o cobardes.
Si alguien sobrevivía o no resultaba demasiado dañado, se entendía que Dios lo consideraba inocente y no debía recibir castigo alguno.
De estos juicios se deriva la expresión poner la mano en el fuego, para manifestar el respaldo incondicional a algo o a alguien, o la expresión “prueba de fuego”.

El caballo de madera

Se usaba en el imperio Romano; en Japón se usaba con los misioneros y conversos cristianos durante el período Edo, aunque las primeras referencias escritas son del período Muromachi como castigo para otros delitos
Consiste básicamente en una estructura de madera en forma de cuña o “v” invertida sujeta sobre 4 patas.
Sobre ella se monta a horcajadas con las manos atadas a la espalda y sin apoyo al reo, de forma que su propio peso, o un lastre atado a sus tobillos, se encargue de producir daños en la zona de los genitales y la cadera, la cercenación o, más comúnmente, el desangrado.
Variando los pesos añadidos y los tiempos los torturadores podían ajustar el nivel de sufrimiento.

El toro de Falaris

Se llama así por Falaris, uno de los más terribles tiranos de Sicilia. Falaris pidió que lo construyeran.
Era un enorme toro de bronce puro y dentro cabía una persona.
El toro tenía una entrada que sólo podía abrirse desde afuera, hoyos en la nariz y otros en los ojos de la imagen.
Dentro se colocaba a la víctima y debajo del toro se hacía una inmensa fogata que quemaba viva a la víctima.
El toro se calentaba y se enrojecía, salía humo por la nariz y un color rojo brillaba siniestramente en los orificios de los ojos.
Dice la leyenda que el primero en caer dentro del toro de Falaris fue Perilo el griego, el escultor que inventó el toro. condenado por el propio Falaris.

La pera de la angustia

Era el dispositivo mecánico de tortura pensado para los homosexuales, herejes y brujas.
Consistía en una grupo de 4 hojas de metal con una manivela dentro y un sistema mecánico que permitía extenderlas o contraerlas, de forma tal que cuando estaban contraídas se veía como una pera.
Si la víctima era acusada de homosexualidad, se introducía la pera en el ano; si era acusada de herejía, en la boca; y si era acusada de brujería, se metía en la vagina.

El potro

Te tumbaban en un mesón de madera y ataban las muñecas al cabecero de esta, los pies se ataban a su vez fijados a un rodamiento que por medio de un mecanismo iba enrollando la cuerda de tus pies
Al hacerlo se generaba una tensión que hacia que el cuerpo se estirase al máximo.
Las articulaciones no podían dar mas de si y acababan desencándote hombros y caderas cuando la fuerza de tus músculos fallaba.

La cuna de Judas

Era utilizado en Europa en tiempos de la Inquisición siendo conocido con el mismo nombre (alusivo al apóstol traidor).
Era utilizado en Europa en tiempos de la Inquisición, también se sabe que este método de tortura fue empleado en el siglo XX por al menos dos dictaduras hispanoamericanas
Consiste en una pirámide puntiaguda, sobre la cual se alza a la víctima para después dejarla caer una o varias veces, de modo que la punta topara con la zona genital o anal con mayor o menor presión dependiendo de cómo evolucionara la confesión.

La Garrucha

Consistía en atar las manos del condenado a la espalda, y tras esto, izarlo lentamente mediante una polea, normalmente situada en el techo. Luego se le dejaba caer con violencia, pero sin que llegara a tocar el suelo.
La maniobra solía significar la dislocación de las extremidades superiores del condenado.
Si el peso del cuerpo no fuera suficiente se podía añadir, colgándolo de los pies, un peso adicional.
Fue uno de los tres procedimientos de tortura más empleados por la Inquisición española

La rueda

Fue un método de suplicio y ejecución empleado en Europa (especialmente en Suecia, Holanda, Francia, Italia, Escocia y Alemania) desde la Edad Media y durante la época moderna hasta la última ejecución registrada en 1841 en Prusia.
El método era usado como complemento a la pena capital común en casos de delincuencia grave, por ejemplo. traición y homicidio agravado, empleando un elemento de tortura para horrorizar.
La primera parte de la tortura consistía en atar firmemente al reo en un banco o en una cruz, tras lo cual el verdugo procedía a triturar, mediante una barra de hierro o cualquier otro instrumento, todos los huesos y articulaciones del condenado.
La operación debía hacerse con cierta técnica, pues era preceptivo que el condenado no muriera por un derrame interno.
No se le golpeaba por eso la cabeza, que quedaba intacta. El objetivo era que las extremidades pudieran ser dobladas y dislocadas por numerosos sitios.
Tras esto, el reo era colocado en una rueda de carro, de manera que los tobillos tocaran la cabeza, para lo cual las piernas debían dislocarse hacia arriba, poniéndose los brazos de manera que recorrieran todo el perímetro de la circunferencia. Tras esto, se enganchaba la rueda en un eje que a su vez se clavaba en el suelo, quedando la rueda elevada y en posición horizontal, con el condenado sobre ella.
Si tenemos en cuenta que al reo también se le rompían las costillas, lo que hacía que la respiración fuera extremadamente penosa, la condena a «ser quebrado de arriba a abajo y luego llevado a la rueda» significaba una muerte lenta y dolorosa que se podía prolongar durante horas, e incluso hasta un día.

La dama de hierro

La dama o la doncella de hierro era una especie de clóset de metal, con cara de mujer, parecido a un sarcófago.
Dentro cabía una persona parada.
En la parte de adentro tenía 8 púas que penetraban fácilmente la carne de quien estaba ahí, y al cerrar la puerta, otras 13 púas se clavaban en la carne.
Todas las púas estaban colocadas en lugares estratégicos para que mantuvieran con vida a la victima mientras se desangraba lentamente.

Empalamiento

La víctima es atravesada por una estaca.
La penetración puede realizarse por un costado, por el recto, la vagina o por la boca.
La estaca se solía clavar en el suelo dejando a la víctima colgada para que muriera. La única referencia que se tiene sobre su origen es del antiguo pueblo de Asiria.
Más tarde lo utilizó como método de ejecución el rey persa Darío I entre los siglos VI y V a.C., cuando llegó a matar de esta manera a 3.000 habitantes de Babilonia.
Al ser una forma de ejecución y además de tortura pública, fue utilizado principalmente con líderes de pueblos enemigos o criminales odiados, como una forma de escarmiento.

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