CON GABRIELA WARKENTIN, JAVIER RISCO Y SOPITAS

SOPITAS: Exposición de Snapchat

Se trata de la exposición más original que se ha abierto en el Museo de Arte Contemporáneo de los Ángeles con el nombre “Sound Stories”

Cuando subimos una historia a nuestras redes sociales, pensamos que solo la verán nuestros amigos, y que su exposición no será mayor a 24 horas, pero el artista visual Christian Marclay, se ha encargado de preservarlas por siempre.

Se trata de la exposición más original que se ha abierto en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Angeles, con el nombre "Sound Stories”, en la que el artista estadounidense reflexiona sobre la manera en la que los dispositivos móviles y sobre todo las historias de las redes sociales, nos han hecho mucho más acotados a procesar lo que vemos a través de las imágenes, descartando por completo el sonido.

De esta forma, Marclay montó una exposición distópica en la que los asistentes encontrarán diversas salas temáticas, en las que cada una se explora diversos patrones del lenguaje, conectando el sonido, la fotografía, el video y el cine, a través de historias de Snap Chat.

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Así que el Museo de Arte Contemporáneo de Los Angeles, cambió los marcos de los cuadros y pinturas por miles de teléfonos inteligentes, sincronizados de diversas formas para proyectar en sus pantallas diversos mensajes e interactuar con los asistentes, quienes constantemente son invitados a reproducir algún sonido, que cuando es detectado por los dispositivos, se sincronizan con el resto para reproducir una secuencia de historias de Snapchat en las que se reproduce exactamente el mismo sonido hecho por el espectador.

Y es que, el artista está convencido de que cada vez más los usuarios de redes sociales nos volvemos más como robots, encendiendo la cámara, que abarca toda la pantalla, sin detenernos a disfrutar de cada una de las sensaciones y sentimientos que percibe el cuerpo humano al disfrutar de una escena o paisaje.

El museo le concedió tres salas, donde en cada una cuelgan cerca de 10 teléfonos móviles y en cada imagen se reproduce un sonido distinto, desde el maullido de un gato hasta las notas de un piano, mientras se ven imágenes cotidianas que se proyectan a cámara lenta.

El artista "espera que tras visitar su exposición, uno pueda reflexionar sobre el uso que hace de esas plataformas", y quién iba a decir que la primera red social en tener su propia exposición en un museo, sería Snap Chat, por lo que esperemos que en algún momento podamos verla en nuestro país.

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