CON MARTHA DEBAYLE

10 tips para no entrar en pánico ante las crisis

Para todos aquellos que sienten en crisis y no saben ni qué hacer con su vida, ni con esta época de cambios

En cabina con Helios Herrera, director general de HH Consultores, con experiencia de más de 26 años en el área de Capacitación Humanística, Motivación, Superación Personal, Desarrollo Empresarial y Ventas (TW: @Helios_Herrera // hhconsultores.com).

- ¡Los cambios!, la crisis en temas políticos, sociales, económicos, emocionales, ecológicos, incluso de clima (todas las estaciones en un día) son permanentes y esto es a nivel global.

- Hoy en día no sabemos si es un cambio de época o una época de cambios. Pero de algo estamos seguros: “Vivimos en una crisis perpetua”.

- Por ejemplo: las grandes corporaciones, cambian a la velocidad de la luz, y “o te aclimatas, o te acli-mueres”. Las redes sociales y la tecnología también evolucionan a gran velocidad, tan es así que en los últimos 50 años hemos vivido más cambios que en los 300 anteriores, no aprendemos de usar una cosa, cuando ya salió una nueva a sustituir la anterior.

- Vivimos en un mundo polarizado, nuestro país (en este momento) está totalmente partido en dos, nos la pasamos confrontando a todos desde nuestras creencias, valores, experiencias, feministas y machistas; chairos y derechairos; taxistas y ubers; en fin… unos están viviendo una crisis, una pérdida, otros están tan emborrachados de euforia, de felicidad, pero sin saber hacia dónde dirigir esa energía, como “gallinas sin cabeza”.

- ¿Qué hay que hacer? ¿Hacia dónde hay que dirigirnos?, somos una sociedad destruida y ahora hay que reconstruir (y reconstruirnos), actuar de manera racional y madura.

Qué es crisis:

- Una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de tu realidad, cambios para los que NO estábamos preparados. Situación grave y decisiva que pone en peligro el desarrollo de un asunto o un proceso. Es muy importante aceptar que en tu realidad (por muy organizada que esté) tiende a ser inestable, y está sujeta a la evolución y los cambios.

- Por muy predecible que sea el cambio que se avecina, tiene SIEMPRE algún grado de incertidumbre, sobre todo a su reversibilidad.

- Lo primero que debemos hacer es aceptar y reconocer la realidad, pensar y actuar desde el amor y no desde el miedo. Actuar desde nuestros miedos nos puede llevar a una de las 4 conductas primitivas del ser humano, conductas que tomamos por supervivencia:

* Adaptación

* Ataque

* Evasión – huida

* Tanatosis/anquilosis.

- Racionalicemos el miedo, no se trata de dejar de tener miedo, sino comenzar a actuar desde el amor a pesar del miedo.

- Al decir que actúes desde el amor, no es un llamado a ver todo lindo y de forma “cursi”, el amor puede ser considerado como un conjunto de comportamientos y actitudes que resultan desinteresados e incondicionales, es decir, actuar haciendo lo mejor que te toca, sin esperar nada a cambio.

- Empecemos con los hechos que nos pueden ayudar a recibir mejor los cambios que estamos viviendo.

1. Queniqueismo: También conocido como Principio de realidad, es decir, ya pasó, “lo que es, ES”.

Desde el miedo: “No me importa”, “pues, ya ni modo”, “ya qué” Desde el amor: Soy consciente que lo que es, ES, ya es y no puedo cambiarlo, lo recibo y acepto.

- Hay un pensamiento tibetano que dice: “si la situación o el problema es tal que no puede ser remediado, entonces no hay necesidad de preocuparse al respecto”.

- Si te está yendo bien y estás conforme, baja la guardia, ya se acabó la guerra y si no, vive el duelo, pero que no te tome mucho tiempo, puesto que puede empezar a afectar tu desempeño, tus relaciones interpersonales y hasta tu salud.

* Negación.

* Ira.

* Negociación.

* Depresión.

* Aceptación.

- No te pelees con tu pareja, con tu jefe, con tus compañeros, ni con tu familia por tener una tendencia u otra (no importa si hablamos de lo económico, político, religioso, social), dimensiona tus acciones y piensa en las consecuencias que éstas podrían traerte.

- Lo que ya sucedió, no lo vas a cambiar, lo que va a pasar no es seguro. No malinterpretemos esto, es muy importante establecer metas y planes de acción para el futuro, pero una cosa es diseñar el futuro e implementarlo, y otra es vivir en las nubes.

2. Elige tus batallas: Todos hemos visto que en los últimos días no puedes decir nada (ni a favor ni en contra) del presidente, de la oposición, de la comunidad LGBTTIQ, del gobierno del país vecino, de los orientales y su manera de enfrentar la realidad, porque tanto en la vida como en redes sociales puede ser fatal, salen muchos conocidos y amigos tuyos a defenderlo, pero incluso, llegan a ser agresivos y violentos.

Desde el miedo: la gente peleará con todos, buscando guerra bajo cualquier excusa para “demostrar que su caballo siempre gana” Desde el amor: Recibe tu retroalimentación, podemos tener ideologías políticas y sociales distintas, las respeto, aunque NO las acepte, porque entiendo que en nuestras diferencias radica la capacidad de potenciar nuestra relación.

- ¿Qué sigue después de defender una postura o idea, o después de agredir al otros?

* Muchos perdieron (y siguen perdiendo) amistades, se dejaron de hablar y pregunto: ¿es más valioso tener la razón que una buena amistad?, si bien es cierto que todo lo que vale la pena es importante luchar por ello, más vale perder una batalla que perder un amigo o un trabajo. Recuerda siempre que “a palabras necias, oídos sordos”.

* Es imposible luchar en dos frentes en el mismo momento y además ganarlos. Piensa cuál será la recompensa final de aquella batalla y decide si vale la pena continuar.

3. No esperes que nadie te mejore la vida: Entendamos una cosa, por más promesas que nos hagan desde el “gobierno”, nuestros jefes, socios, amistades, únicamente tú tienes el poder para modificar tu realidad, está en nuestras manos el destino que tengamos.

Desde el miedo: “Ellos nos van a ayudar”, “Ellos van a resolver la situación” Desde el amor: Aunque sé y entiendo que otros me pueden aportar, está en mí la responsabilidad de mis actos y, por lo tanto, de mis resultados.

- Aquellos apoyos que nos prometen, debemos tomarlos de la siguiente manera: Si llegan a ser, ¡qué buena noticia!, pero si no suceden, si nunca son una realidad, ¡No pasa nada!

- Está en ti, ser un mejor ciudadano, ser un mejor padre o mejor trabajador o empresario.

Y es tan sencillo como, ¿quieres vivir en un México más limpio? No tires basura, recicla, no ensucies. Eres el actor principal en el cambio que deseas.

4. Supera la resistencia al cambio. La zona de confort, nos da la estabilidad y comodidad, ¿quién no quiere tranquilidad y sentirse a gusto?, incluso muchas veces aún en nuestra incomodidad, estamos cómodos. Pero, ¿y si cambiar desde nosotros y hacia fuera nos llevara a un mejor nivel, a una mejor versión de nosotros y de nuestros resultados?

Desde el miedo: “es lo peor que nos pudo haber pasado”, “nos va a llevar la fregada” Desde el amor: Sé que no es a lo que estamos acostumbrados, pero me adapto y continúo haciendo lo que me toca para lograr aquello que deseo.

- Cuando entendemos que en la vida aquello que no se mueve y cambia se estanca, y “agua que se estanca, apesta”, nos damos cuenta de lo imperante que es salir de esta zona de confort.

- Tenemos una tendencia congénita a resistirnos al cambio, la mayor evidencia es el llanto y el sufrimiento que acompaña el nacimiento. Lloramos ante el cambio más importante de nuestra vida: Salir de un ambiente seguro, protegido y tibio en el que estuvimos por meses para enfrentar un sinfín de retos.

- Salir de nuestra zona de confort será la única manera para lograr nuestras metas.

5. Búscate una fuente de ingresos adicional: Sea cual sea el porvenir de nuestro país, ¡Prepárate! Hoy día se ha convertido en una necesidad preponderante el tener una fuente de ingresos extra.

Desde el miedo: “El gobierno tiene que ayudarme”, “Se roban mi dinero”, “que mis papás me mantengan” Desde el amor: Seré el mejor en mi trabajo, mi productividad me va a recompensar, buscaré opciones adicionales como un emprendimiento para tener tranquilidad y estabilidad económica.

- La diversificación de tu flujo de ingresos es importante para protegerte a ti y a tu familia de cualquier altibajo económico, ya sea a nivel nacional, mundial o en tu situación laboral, es decir “no pongas todos los huevos en la misma canasta”.

6. Deja de apostar por la motivación sin disciplina y acción. Entre más cómodo te sientas con la ambigüedad y lo desconocido, y a pesar de ello sigas avanzando hacia ser una mejor versión de ti mismo, más rápido conquistarás la cima.

- De nada sirve un gran talento, un maravilloso motivo, una actitud formidable si no tenemos la disciplina para hacer lo que sea necesario para lograr aquello que deseamos

- Las personas con un mayor grado de autocontrol pasan menos tiempo considerando si deben o no satisfacer las conductas que perjudican sus vidas, y son capaces de tomar decisiones positivas con mayor facilidad.

Desde el miedo: “Mañana investigo”, “Cuando tenga el dinero empiezo” Desde el amor: Hoy investigo qué tengo que hacer, elaboro un plan de acción y, ¡Actúo!

7. Ten el control de tus emociones. Así como actuamos desde el sistema de creencias, también lo hacemos desde las vísceras, desde las emociones que nos provoca una situación y esto nos hace desbordarnos y perder el foco y la razón de lo que realmente importa: SER MEJORES SERES HUMANOS.

Desde el miedo: “Dejaré que la verborrea ataque a todo el que piense diferente” Desde el amor: “Lo que otros aporten desde su perspectiva, nutre mi realidad”

- Dicen que hablar de política, economía, religión o fútbol, puede destruir familias, metemos nuestras creencias y nuestras emociones a las discusiones, y esto, no es favorable para ninguna de las partes involucradas.

- Al controlar nuestras emociones, estaremos desarrollando nuestra inteligencia emocional. Evita que los impulsos y los sentimientos dispongan de tus elecciones. Empieza a tomar decisiones equilibradas, como resultado, te sentirás más satisfecho con tu vida.

8. Haz un inventario de tus bendiciones, Agradece lo que sí tienes, decían las abuelas “es de bien nacido ser agradecido”, pero sobre todo quien agradece, recibirá más, esto es un principio de realidad.

Desde el miedo: “Estoy lleno de deudas”, “bienvenido a tu pobre casa” Desde el amor: “Gracias porque hoy desperté, porque tengo un trabajo,…”

- Si tú todo el tiempo estás pensando desde la carencia (y volvemos a los pensamientos), lo único que obtendrás en ella será lo que NO quieres.

9. Nutre tu autoestima y autoimagen Tendemos a culparnos y auto-sabotearnos sobre todo si hemos cometido errores. Mientras menos autoestima tengamos, más nos afecta una situación y más nos cuesta enfrentarla.

Desde el miedo: “No valgo nada y por eso soy un pobre diablo sin dinero” Desde el amor: “Con los talentos que tengo aprendo a resolver problemas de otros para generar más en mi vida”

- Si encuentras un anillo de oro macizo y se lo llevas al carnicero para que te diga cuánto vale, podría ofrecerte 10 kilos de carne, y si se lo llevas a un joyero podría sorprenderte con una oferta de 10.000 dólares. ¿Qué hizo la diferencia en el valor? El ojo que lo valuaba.

10. Sé parte de la solución y no del problema: Si la situación ya es, no basta con sólo dejar de quejarse o de atacar. Aporta soluciones y piensa el “cómo sí”.

- Te invito a ser proactivo, en vez de ser reactivo, a participar activamente en tu comunidad. Con tus vecinos, no te estaciones en lugares reservados o prohibidos, paga tus multas, evita exceder los límites de velocidad, no tires basura, pero no sólo no la tires, recoge también la que encuentres a tu paso, aunque “a ti no te toque”, porque sí nos toca, en esta analogía: “todos olemos la basura”, a todos nos toca un poquito de la peste si no lo arreglamos.

- Qué tal si generamos un verdadero cambio en conciencia, desde nuestra mejor energía, aportando lo que nos toca a ti y a mí para poder avanzar y hacer cambios reales, poniendo nuestro granito de arena para que así suceda.

- Todos queremos un mundo mejor con menos crisis, pero haz lo necesario para que a ti te vaya bien, para estar en paz tú, ya nos destruimos demasiado, tiramos mucha basura atacándonos los unos a los otros., es momento de recogerla para que no nos vaya a seguir “apestando” nuestro ambiente. Tienes el poder de decidir qué actitud quieres tomar ante la circunstancia, recuerda que somos 10% lo que nos sucede y 90% cómo reaccionamos ante ello. Así que tomemos nuestra responsabilidad y actuemos, actuemos “como si…” para encontrar el “cómo sí” y disfrutar de un ambiente más positivo, más constructivo, menos estresado para recuperar el poder de controlar nuestro destino.

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