CON MARTHA DEBAYLE

BBmundo: ¿Cómo no crear tabúes alrededor del sexo con tus hijos?

Para todos aquellos que tienen broncas para hablar con sus hijos sobre sexo

Edelmira Cárdenas, Psicoanalista. Tiene una maestría en sexualidad. Educadora sexual. Inicio su participación en el medio como fundadora del programa a nivel nacional "salud sexual". Es directora del proyecto a nivel nacional "educación sexual a domicilio". Sexóloga certificada.

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En México, hay más de 30 millones de jóvenes

Cada año, más de 4 millones y medio de niñas y niños son víctimas de abuso sexual en México.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) México tiene el primer lugar mundial en estos delitos.

Los principales agresores están en la familia. (padres biológicos, padrastros, hermanos, abuelos, tíos, sobrinos, primos), maestros, sacerdotes, etc.

México tiene los presupuestos más bajos para combatir la agresión sexual, sólo uno por ciento de los recursos para la infancia está destinado a la prevención y protección del abuso sexual y la explotación, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Somos el número 1 en embarazos en adolescentes a nivel mundial.

Del periodo de 2008 al 2017, nacieron 108 mil niñ@s, cuyas madres eran menores de 15 años, y 4.5 millones de bebes cuyas madres tenían entre 15 y 19 años.

Los niñ@s comienzan a estimularse a partir de los 19 meses, y lo hacen un promedio de 4 veces al día.

En pleno Siglo 21 hay escuelas que le quitan las hojas a los libros de texto donde se habla de sexualidad.

Continua el alza la hipersexualización de niñas (violencia de género en contra las niñas, y pasa desapercibida), o niñas objeto. Por ejemplo: niñas presentadas en los medios como miniadultas, fotografías en ropa interior o bikinis sexualmente excitantes, tacones, minifaldas, conductas no propias de su edad. Estas niñas están siendo utilizadas, y “sexualizadas” como medio para vender a los adultos y a ellas mismas todo tipo de producto.

¿Qué onda con nuestra sexualidad?

Desde la infancia, la capacidad de conocimiento y relación se establece por medio de los sentidos, la postura y el movimiento; exploramos el propio cuerpo, el de l@s demás, y los objetos que nos rodean.

Cuando somos niños aprendemos de la vida a través de los sentidos: tocando, observando, oliendo, chupando y escuchando; la curiosidad nos ayuda a desarrollar el conocimiento.

La adultez trae consigo muchísimas experiencias, pero también muchas inseguridades, responsabilidades, ideas, y conductas estructuradas, dejando a un lado lo más importante que tiene el ser humano el fluir, divertirse, jugar, elementos claves para una salud sexual equilibrada. Por ello, es necesario trabajar de manera preventiva en los niñ@s en su autoestima sexual.

La sexualidad es todo un tema en nuestro país.

Lamentablemente al mismo tiempo que aprendimos a hablar, nos enseñaron a callar.

La ignorancia, la vergüenza, la culpa y el miedo son los jinetes del apocalipsis de la sexualidad.

Se construyeron barreras llenas de prejuicios, tabúes, inseguridad, así como terribles calificativos, que, lejos de educar y enseñarnos amar quienes somos, levantaron una cortina de humo, dejando al garete la sexualidad de niñ@s y Jóvenes.

En esta etapa de construcción social y cultural, se define la personalidad del individuo.

Su formación será decisiva durante el resto de la juventud, tendrá gran influencia en la salud y desarrollo en lo personal, lo económico y lo social.

En esta brecha entre conocimiento y práctica, existen algunos obstáculos culturales que impiden aplicar los saberes recibidos (si es que los tuvieron).

Enseñarles a los niños y jóvenes que encuentren su propio camino en un mundo que a menudo se enfrenta a las normas sociales estrechas y crueles.

Los padres (la gran mayoría, se han dedicado más al rol de padres y familia, que los de su propia sexualidad), es increíble que si “el sexo los llevo a tener el niñ@, ahora que nació el niñ@ no hay sexo”, en este tenor tratan a sus hijos, invisibilizando un tema vital para su crecimiento y desarrollo sexual.


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