CON MARTHA DEBAYLE

10 lecciones que debes desaprender en tu vida

Debemos desaprender algunas de las cosas que se nos han dicho para realmente estar bien

La tanatologa Gaby Pérez Islas; Logoterapeuta y conferencista. Autora de 4 libros: "Cómo curar un corazón roto", "Elige no tener miedo", "Viajar por la vida" y "La niña a la que se le vino el mundo encima".

(TW:@gabytanatologa // FB Gaby Pérez Tanatologa // IG: gabytanatologa (gabytanatologa.com.mx // Conferencias en línea gabytanatologa.teachable.com) estuvo en cabina con Martha Debayle y nos contó sobre las cosas que debemos desaprender para llevar una vida tranquila.

Desde que el trabajo arduo lleva al éxito hasta que tienes pensar muy bien cada decisión que tomes.

Nuestra cultura está llena de ideas que inhiben el disfrute o la alegría. Debemos desaprender algunas de las cosas que se nos han dicho para realmente estar bien en la vida. Esto sin duda es una herramienta para enfrentar los problemas por resolver y las situaciones por vivir. No todo requiere una solución pero sí todo requiere actitud.

1) Los problemas son malos: Nos pasamos casi toda la vida escolar resolviendo problemas arbitrarios que nos pusieron los maestros. Así aprendemos que los problemas son una lata. Las personas sin problemas reales se los inventan. En cambio los problemas reales son una maravilla porque traen consigo la semilla de su propia solución.

Ej. Síndrome de agotamiento profesional, te lleva a mover el timón para navegar hacia tu carrera profesional perfecta. Una pésima relación, te enseña lo que significa el amor realmente.

Encontrar la solución a cada problema es lo que le da el gusto a la vida.

2) Es importante permanecer contento: No tenemos que estar contentos para estar bien, son dos cosas diferentes. Si piensas en algo que te hace sentir miserable y luego te obligas a mantenerte feliz es sumamente estresante. Está bien estar tan triste como necesites estar. Transitar todas las emociones y no querer aferrarse a una sola. Este permiso de sentirnos como nos sentimos y no un estado de continua felicidad, es el fundamento de estar bien. De no pelearte con la realidad.

3) Estoy irremediablemente dañado por mi pasado: Eventos dolorosos dejan cicatrices, es cierto pero resulta que sí pueden borrarse. El simple hecho de cuestionarnos pensamientos habituales es suficiente para empezar a quitarnos peso de patrones pasados.

Ejemplo: Toma un tema que te haya estado preocupando últimamente: “Tengo que trabajar más duro” y piensa en tres razones por las que esa creencia puede estar equivocada. Así el cerebro comienza a dejarlo ir. Soltar estos pensamientos puede darte verdadera paz.

4) El trabajo arduo lleva al éxito: Los mamíferos incluyendo a los humanos, aprenden jugando. Se ha comprobado que los chavos que juegan mucho aunque sea videojuegos, desarrollan habilidades para resolver problemas de la vida real. Adquieres agilidad mental, toma de decisiones rápidas y asertivas que te pueden servir en otras áreas de tu vida. Así que juega y diviértete y sé creativo como lo eras de niño y ve como tus habilidades de juego pueden ayudarte a resolver problemas. Jugar y no trabajar es la llave del éxito. Entendamos que jugar no es echar relajo en la oficina, jugar es divertirse haciendo algo, saber ser equipo no solo trabajar en equipo. Además hay personas que trabajan mucho, mucho, de hecho se matan trabajando y nunca tienen éxito. Por qué seguir entonces con una fórmula que está rota.

5) El éxito es el antónimo de fracaso: Desde dejar de fumar hasta aprender a esquiar, tenemos éxito en la medida que hemos fracasado. Fallamos y aprendemos. Los estudios prueban que las personas que temen equivocarse se bloquean y en cambio los que están relajados y no se preocupan en hacerlo mal, pronto aprenden a hacerlo bien. El éxito se construye de fracasos.

6) Importan lo que los demás piensen de ti: Imagina que harías si no te importara para nada lo que dijeran de ti. ¿Lo tienes? Listo, no lo dejes ir y nunca regreses a que te importe. La única y verdadera opinión que cuenta es la tuya. No estoy dando permiso a que pases por encima de los demás, pero escúchate a ti antes que a nadie más. Jamás vas a lograr ser monedita de oro y caerle bien a todo el mundo pero sería terrible no caerle bien y no contar con la aprobación de la única persona con la que vas a vivir el resto de tu vida; tú mismo.

7) Tenemos que pensar racionalmente acerca de nuestras decisiones: Tus capacidades racionales son más nuevas y más susceptibles de error que tu cerebro “animal” Los problemas más complejos son mejor resueltos cuando piensas como un animal. Piensa en cualquier decisión que tengas que tomar, desde que película ver hasta qué casa comprar, en vez de sopesar pros y contras racionalmente, intelectualmente fíjate en tu respuesta física a cada opción. Pon atención a cuando tu cuerpo se tensa o se relaja. Recuerden el libro de Clarissa Pinkola Mujeres que corren con lobos, habla de esa mujer salvaje, del instinto que hemos dejado de escuchar. Cuando eliges desde tu intuición nunca te equivocas.

8) Las chicas bonitas se quedan con todas las cosas buenas: Sí es cierto que las mujeres bonitas o los hombres guapos reciben un trato preferencial en casi todos los escenarios de la vida pero resulta que entre más guapos o bonitas son menos son vistos en su interior. Alguien puede casarse contigo por tu apariencia y nunca haberse preocupado por mirar tu alma.

9) Sería perfecto que todos mis deseos se realizarán ahora: Checa esta estadística; las personas que han tenido todo lo que han querido están en clínicas de rehabilitación, cárceles y juzgados de divorcio. La buena fortuna tiene efectos colaterales así como los productos milagro que anuncian en televisión.Todo lo externo de lo cual dependamos para hacernos sentir feliz tiene en sí mismo el poder de hacernos sentir mal. Cuando dejas de depender en recompensas tangibles frecuentemente se materializan. Para atraer algo que quieres empieza a comportarte y sentirte tan feliz como crees que estarías si ya lo tuvieras ( el secreto, ley de la atracción.)La alegría y no el objeto o la posición, es lo que cuenta.

10) La pérdida es terrible: Tenemos tanto miedo a la pérdida que somos capaces de perdernos a nosotros mismos con tal de mantener las cosas estables. Sonreímos cuando estamos en realidad tristes, pretendemos que nos caen bien las personas con tal de no tener problemas. Las pérdidas no son catastróficas porque nos enseñan el ciclo natural del corazón romperse y sanarse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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