WRADIOMEXICO

¿Cómo evaluar al gobierno?

Las 3 formas en las que se debe evaluar al gobierno

El asesor de Naciones Unidas en temas de combate a la corrupción y compras gubernamentales Max Kaiser; es miembro de la ACAD (Anti Corruption Academic Initiative) de la oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito; es autor del libro "El combate a la corrupción, la gran tarea pendiente en México".(Twitter: @MaxKaiser75) estuvo en cabina con Martha Debayle y nos contó cómo evaluar al gobierno,y en que debemos estar super pendientes.

La forma de evaluación que adoran los políticos es la medición permanente de su imagen.

A través de sondeos y encuestas preguntan a los ciudadanos sobre el nivel de confianza que la sociedad tiene en su gobierno, y en especial en el presidente que lo encabeza.

Hay una obsesión por este tipo de mediciones en los gobiernos de muchas democracias occidentales.

La obsesión se explica en que la popularidad suele traducirse en votos, en apoyos privados y en capacidad para generar acuerdos. Es decir, la popularidad en muchas democracias occidentales es oxígeno que aporta margen de maniobra a los gobiernos.

En las democracias que cuentan con sociedades muy educadas y sofisticadas, estos índices pueden ser muy volátiles, y pueden implicar incluso la caída de un gobierno. En sistemas de tipo presidencial, como el mexicano y el norteamericano, que tienen un periodo fijo preestablecido para el gobierno, estas mediciones sólo generan divisiones partidistas, que se ven reflejadas en el ánimo de la sociedad.

Son un dulce premio para el ego de los gobernantes, cuando salen bien, o un terrible golpe al mismo cuando cae su popularidad.

Pero no sirven para mucho más. Los pobres no dejan de serlo por un aumento en la popularidad del presidente, y los homicidios no paran en las zonas más peligrosas del país cuando aumenta la confianza de la gente en el gobierno.

En sociedades muy educadas y sofisticadas el buen ejercicio de gobierno puede coincidir con los datos duros que demuestran que existe un buen ejercicio de gobierno. Pero normalmente son mediciones sobre el ánimo de la gente, sobre la afabilidad de una persona, sobre la sensibilidad y habilidad política de un político frente a su electorado.

Esto es importante, pero sólo para ellos, para los políticos.

La segunda manera de evaluar a un gobierno es comparando elementos objetivos, en temas importantes, que establecen un parámetro de cómo recibió el país, cómo evoluciona en sus manos, y cómo lo entrega.

Para esto, vale la pena hacer tres aclaraciones.

Primero, este tipo de evaluación hace imposible que un gobierno salga bien en todo. Las democracias más exitosas como las escandinavas, medidas por rubros, también tendrán áreas que se estancan o retroceden.

La segunda aclaración es que la mayoría de los gobiernos tienen temas en los que se avanza, por los menos un poco. Y así, es muy difícil decir de un gobierno democrático que en todo estuvo mal. Lo común es que algún rubro tuvo avances.

De las dos primeras aclaraciones surge la tercera.

Si evaluamos así a los gobiernos, deben quedar anuladas las generalizaciones que surgen normalmente por tres razones: me cae mal el presidente o su partido, me cae bien el presidente o su partido, me enfoco en un solo tema para calificar a todo el gobierno.

Cómo evaluar al gobierno en turno, con base en 5 temas cruciales, que impactan directamente en la vida de cada uno de nosotros, y que nada tienen que ver con los niveles de popularidad del presidente:

1. Seguridad

2. Combate a la corrupción

3. Desarrollo económico

4. Salud

5. Infraestructura

 

 

 

 

 

 

 

Cargando