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WRADIOMÉXICO

¿No hubo cierre o no quieres cerrar?

Tips para aprender a cerrar ciclos y seguir con tu vida adelante

El tanatólogo Mario Guerra,conferencista, business coach, psicoterapeuta (TW: @marioguerra // encuentrohumano.com), estuvo en cabina con Martha Debayle y nos contó sobre aquellas personas que no cierran ciclos por vivir del pasado con su ex o simplemente les cuesta trabajo cerrar.

Cuando una relación termina hay personas que permanecen en un estado de confusión porque se quedaron esperando un cierre formal, definitivo o el que hubo no les pareció claro.

Otras, sin embargo, dicen que necesitan otro tipo de cierre, que quizá de hecho ya se dio, pero que se niegan a reconocer como tal porque, en el fondo, realmente no quieren aceptar que la relación ya se acabó.

¿Qué es un cierre en una relación?

1.- En psicología llamamos “Cierre cognitivo” a la necesidad que tiene una persona de obtener respuestas y razones satisfactorias que le permitan aliviar la confusión y ambigüedad, en este caso, de la pérdida de una relación.

2.- Entonces un cierre es el resultado de encontrar esas respuestas y quedarse relativamente en paz con eso.

3.- Es como terminar de armar un rompecabezas mental de miles de piezas.

4.- La cuestión es que este rompecabezas tiene muchas formas de armarse, por lo que lo importante es que cada uno quede relativamente satisfecho con el resultado.

5.- Normalmente debería ser un encuentro de preguntas y respuestas, pero esto no siempre es posible por muchas razones.

El otro no quiere explicar nada.

Las explicaciones que da para ti no son satisfactorias, aunque sean la verdad.

Realmente tú no quieres una explicación, sino que la relación se restaure.

Entonces no importa lo que el otro diga, tú no vas a estar en paz.

Partamos del supuesto que para terminar una relación, no es indispensable que ambos estén de acuerdo en ello.

Lo ideal:

Es que la persona que termina la relación diga las razones por las que no quiere seguir, se pueda abrir una conversación, más o menos breve, y luego venga una despedida.

Esto no es con la idea de negociar nada o ponerle drama al asunto, sino de que el otro sepa las razones de la decisión tomada.

La realidad:

Es que quien termina no siempre quiere dar explicaciones o no muchas.

Moralmente quizá debería hacerlo, pero nadie está obligado a satisfacer las necesidades del otro y cada uno tiene que resolver su sentir acerca del fin de una relación.

Por supuesto que un “buen cierre” facilita las cosas para el que realmente acepta que la relación ya se acabó.

¿Unas personas lo necesitan más que otras o es el contexto lo que lo complica?

Le cuesta más trabajo al que siente que ha perdido más.

Es más complicado para la persona que no acepta los cambios o las pérdidas (de hecho hay a quien le cuesta más aceptar los hechos dolorosos de la vida).

Personas con un estilo de pensamiento rígido, perfeccionistas y obsesivas también lo tienen más complicado.

Personas que padezcan ansiedad o depresión.

Si te hicieron “ghosting” o tu ahora ex pareja le hizo al ilusionista y desapareció sin ninguna explicación, la cosa evidentemente se complica por todas las preguntas que pasan por tu cabeza.

¿Y si no hubo un cierre?

Esta parte es muy importante y hay una pregunta básica que debes hacerte:¿Verdaderamente no hubo ningún cierre o el que hubo no me dejó satisfecho?

Ningún cierre es nada, ni siquiera un adiós.

Un cierre puede ser “ya no quiero seguir en esta relación porque ya no quiero”.

El problema es que lo que puede ser un cierre para uno, para otro no es suficiente.

Entonces viene una segunda pregunta:

¿De verdad el cierre que hubo no me dejó satisfecho o la verdad es que me niego a aceptar que es relación ya se acabó?

¿Y si de verdad no lo hubo?

Entonces tienes que hacer uno tú para amortiguar el efecto de esa experiencia traumática.

¿Qué estás esperando?

¿Que la otra persona venga y te convenza?

1.- Ni está obligado, ni es posible convencer a quien no quiere ser convencido.

2.- Es la lucha entre tu derecho a entender vs el derecho del otro a decir, explicar o no hacerlo.

3.- ¿Que la vida te restituya lo que crees que por derecho te corresponde?

4.- “La vida” parece que tiene cosas más importantes que hacer.

5.- Antes de actuar piénsalo 2 veces.

 ¿Por qué el otro no quiso cerrar?

No lo sé (incluso quizá ni el otro sabe con claridad o no hay una razón específica, sino un cúmulo de razones).

 Se supone que ya habíamos terminado, pero el otro me busca ¿por qué?

1.- Pregúntale.

2.- Pero no te preocupes tanto de lo que el otro pueda querer ¿qué quieres tú? ¿qué tan probable es que eso que quieres lo puedas obtener al lado de esa persona?.

¿Y si no hago un cierre?

Si te quedas en paz así, entonces no hay problema.

Si te pasas la vida rumiando por la falta de cierre, entonces no sólo te sentirás emocionalmente desgastado, sino que te será prácticamente imposible rehacer tu vida y empezar una relación sana en el futuro.

De menos le vas a pasar tus facturas no pagadas a alguien más, que incluso podría ser un hijo.

 ¿Qué pasa si por los hijos tengo que seguir viendo a mi Ex?

El que tú no hagas y declares un cierre te va a traer mucha confusión e incluso resentimiento, especialmente si sientes que el otro ya puede seguir adelante con su vida (que de hecho es lo que deberías hacer también tu).

El declarar el cierre o fin de una relación no significa siempre romper la relación, sino transformarla en una diferente.

Es recolocar el vínculo afectivo en otra parte y ya no en aquella persona (idealmente al inicio en ti mismo y después ya se verá).

¿Entonces qué hacemos?

Sin la intervención del otro, eres tú quien tiene la responsabilidad de hacer un cierre con las cosas inconclusas o inexplicables en tu vida.

Piensa que no es la realidad o una explicación lo que va a aliviar tu dolor, sino la aceptación de que las cosas son como son y no como te gustaría que hubieran sido.

Aunque tu ex volviera a dedicarte miles de horas de explicaciones, nunca sabrías si las que te dejan satisfecho son mentira y las que te rehúsas a aceptar son la verdad.

1.- Date un tiempo para sentir el dolor natural de la pérdida.

2.- Pero no lo hagas de la mano de preguntas infinitas.

3.- Empieza a generar tus propias respuestas.

4.- Reconcíliate contigo mismo.

Esto no pasa por la revancha o la venganza, sino todo lo contrario. Por la No-revancha y la No-venganza.

No te pasó esto por idiota, por tu mala suerte o porque no has ido a misa los domingos.

Esto te pasó porque estas cosas pueden pasar y suelen pasar a uno sí y a otros no.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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