¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

BBmundo: La comensalidad ¿Por qué y para qué comer juntos?

Conoce todos los beneficios que trae consigo el comer en familia

¿Quién de ustedes tiene el hábito de hacer por lo menos una comida familiar al día? O sea, que se junten quienes viven en casa ya sea para comer o cenar. Hoy se van a jalar los pelos, porque viene nuestra socióloga en alimentación Liliana Martínez Lomelí y les va a decir por qué es importante comer en familia, por qué sino lo hacen deberían empezar YA a comer o cenar con sus hijos. Fíjense que no sólo es por pasar un momento juntos, el simple hecho de comer con ellos, no saben la serie de beneficios que tienen tanto para su desarrollo emocional, como formacional, en la salud, etc.

¿Qué es eso de la comensalidad?

La comensalidad es en pocas palabras, el hecho de comer juntos que trasciende más allá de lo que comemos. Incluso muchas palabras de nuestro vocabulario de raíz latina, contiene algunos significados que remiten al hecho de compartir los alimentos.

Compartir la comida satisface un instinto de supervivencia básico, puesto que desde que existían los cazadores – recolectores, se necesitaba compartir la tarea de la caza para poder compartir el alimento y de esta manera sobrevivir.

El hecho de compartir la misma mesa ha tenido a lo largo del tiempo, diferentes significados que van más allá de los alimentos. Así tenemos, por ejemplo la última cena de Jesucristo, que es un acto en el que todos comen y beben por última vez con Jesucristo de lo que simbólicamente y para los católicos, significa el cuerpo de cristo.

Compartir la comida, marca también un instinto primitivo en el sentido en el que aquellos que comen juntos se tienen mutua confianza para compartir lo que comen y no morir envenenados.

¿Por qué es importante?

Beneficios para la salud

- Sobre la manera en la que se come en la familia, la manera en la que los niños aprenden hábitos alimentarios en la primera etapa de la vida.

- La forma en la que se sirven los alimentos, el tipo de alimentos que se ofrecen a un niño, lo que se come y lo que no se come en casa, moldean muchos de los hábitos y preferencias del niño en edades posteriores.

- Tanto en niños como en adultos, la forma en la que la persona con la que compartes la comida influye de manera muy significativa, para determinar qué, cuánto y cómo comes.

- Según estudios sobre la relación de obesidad y sobrepeso infantil, los niños que acostumbran a hacer una comida al día con sus padres, es un factor protector contra la obesidad y sobrepeso

Beneficios emocionales

- Cuando las familias comen juntas de manera regular, los niños pueden hablar con sus padres y compartir lo que hacen con sus vidas.

- Un estudio encontró que comer juntos como familia fue el más importante indicador de que el adolescente estaba prosperando.

- El hecho de comer en familia hace que haya un sentido de pertenencia. El sentimiento de pertenencia crea la sensación de seguridad, y además promueve la solidaridad y la cooperación entre los miembros de una familia.

- Las comidas familiares están enraizadas culturalmente en la forma de vida del mexicano.

Beneficios formacionales

- Internacionalmente, las investigaciones han demostrado que los alumnos que comen con sus familias de manera más frecuente tienen mayor probabilidad de lograr puntajes altos en comprensión de lectura en 16 de 21 países examinados.

- Esta relación es más consistente que entre discutir temas generales con los padres y comprensión de lectura.

- En cuestión formativa, el hecho de compartir la comida y las tareas previas y posteriores a este momento ayudan a dar un sentido de responsabilidad a los niños. Además, se ha comprobado que los niños que realizan estas tareas, crecen con mayor seguridad en sí mismos.

- Comer alimentos juntos también se asocia con resultados favorable educacionales, tales como mostrar un compromiso con el aprendizaje, buscar y lograr mejores notas, pasar más tiempo haciendo tareas y leer por placer.

- Los niños que están adaptados a diferentes sabores y dinámicas de comer juntos, demuestran mayores capacidades de adaptación.

¡Lo más importante!

- ¡No te estreses! Si tu rutina semanal no te permite comer con tus hijos, intenta provocar estos momentos en fin de semana.

- Tampoco te estreses porque la comida compartida no sea el momento idealizado de fotos de familia perfecta.

Durante las comidas compartidas también puede haber conflicto, puede que pelees con tus hijos o que te saquen de quicio por no querer comer o compartir de la forma en la que consideras ideal. No te preocupes.

Cargando