Storytelling, el poder de una buena historia

¿Qué es, cuál es su fin y en qué ámbitos lo podemos aplicar?

En su origen, la mercadotecnia encontró una manera efectiva de enganchar emotivamente a su público a través de relatos con las que las personas nos sentimos identificados. Hoy en día, las técnicas de Storytelling se usan en distintos ámbitos con igual eficacia: en la educación, creando mejores métodos de enseñanza; en las organizaciones y empresas para elevar el involucramiento y el sentido de pertenencia; o en la política para enviar mensajes más poderosos a los ciudadanos.

¿Qué es?

El arte de contar una historia.

¿El fin?

Crear una conexión emocional entre las personas con distintos objetivos: aprender, tener un vínculo con otra persona, hasta comprar algo.

Paul Sak, profesor en Claremont Graduate University, en el Harvard Business Review, expone como es que dependemos tanto, desde el punto de vista neuronal, de buenas historias en los que el cerebro nos hace sentir como si en realidad nos estuviera pasando lo que la historia nos cuenta:

Ejemplo: En las campañas publicitarias de la milicia norteamericana, una buena historia de compasión y voluntariado hace sentir al televidente como si ellos mismos hicieran el acto compasivo.

Pensemos en Games of Thrones o cualquier miniserie que tanto éxito han tenido en los últimos años: vienen a substituir la fogata prehistórica donde los cavernícolas contaban sus cuentos.

Merolicos, cuenta cuentos, narradores fantasiosos, dónde importa la carga emotiva del mensaje más que la veracidad de la historia. Tenemos muchos ejemplos en la historia del conocimiento donde el storytelling se usa para “enganchar” a las personas en su rol de aprendices, o de trabajadores (en una organización) o de clientes (en la mercadotecnia).

- Ejemplos históricos del conocimiento:

Arquímedes y el famoso “Eureka” que grita desnudo por las calles.

Galileo y sus famosas palabras al defender las teorías copernicanas, “y sin embargo se mueve”.

Newton y la caída de la manzana en la cabeza para constatar en carne propia las leyes de la gravitación universal.

Ejemplo de Ernest Hemingway. Cuenta la leyenda que Hemingway hizo apostar a muchas personas 10 dólares por contarles un cuento de seis palabras, y que los haría llorar: El cuento dice así: “For sale: Baby shoes. Never worn.” (Vendo zapatos de bebé: nunca fueron usados).

Aclaración para los intelectuales que nos escuchan: el cuento de Augusto Monterreso tiene 7 palabras.

 Título: El dinosaurio Texto completo: Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Autor: Augusto Monterroso

- Los pasos de Storytelling descritos por JD Schramm en el Harvard Business Review:

Hagamos un ejercicio:

  • Parachute in.
  • Choose first and final words carefully.
  • Follow the “Goldilocks” theory of details.
  • Focus your delivery on “one person with one thought”.
  • Consider the power of poetry.
  • Use silence for impact and emphasis.
  • Know your AIM (Audience, Intent and Message).

Otro Ejemplo: En menos de 4 minutos, Mark Bezos, un bombero voluntario cuenta una historia poderosa para convencer al público que los actos altruistas, por muy pequeños que sean, son actos trascendentes.

 Link: https://www.ted.com/talks/mark_bezos_a_life_lesson_from_a_volunteer_firefighter

Cargando