#AsíSopitas: Abolición de estatua del General Robert E. Lee; el origen de marchas supremacistas en Charlottesville

Declararon a Virginia como estado de emergencia tras enfrentamientos entre supremacistas blancos y opositores

El pasado sábado 12 de julio se produjo una marcha fascista en la ciudad de Charlottesville, Virginia en Estados Unidos. La escalada de violencia entre supremacistas blancos y contra manifestantes alcanzó su punto máximo este fin de semana, a tal grado de declarar estado de emergencia a Virginia.

El saldo que dejó un enfrentamiento fue de tres muertos y al menos 19 heridos después de que un joven de 20 años embistiera a un grupo de personas que se oponían a la marcha supremacista.

Para entender el origen de estos altercados, debemos remontarnos a abril pasado cuando el ayuntamiento de Charlottesville se pronunció a favor de remover la estatua del general Robert E. Lee, un militar que encabezó a los ejércitos de los Estados Confederados de América, es decir, aquellos que se oponían a la abolición de la esclavitud durante la Guerra de Secesión, bajo el argumento de que los sureños blancos tenían el derecho y la obligación de mantener la esclavitud en pro de una autoprotección económica y social en 1861.

La idea de quitar la estatua de Robert E Lee del centro de Charlottesville, surge como consecuencia de los debates y monumentos confederados, que se han llevado a cabo desde el 2014 en los estados sureños de los Estados Unidos, como consecuencia de la creciente violencia policial contra la comunidad afroamericana.

Para el 2015, Carolina del Sur, Texas y Luisiana se pronunciaron en favor de remover aquellos símbolos confederados; que en un primer momento dieron pie al debate si las estatuas de estos personajes eran monumentos a la supremacía blanca; y por otra parte, se señalaba que quitar dichas figuras era un intento de borrar la historia.

Así que a raíz del anuncio del retiro de la estatua, Charlottesville se convirtió en punto de concentración de nacionalistas blancos, neoconfederados y activistas de la extrema derecha de todo Estados Unidos.

Los supremacistas que se oponen a la decisión de la ciudad de retirar la estatua del general Lee, colocaron barricadas en las proximidades de la estatua para evitar que se la llevaran, y la noche del viernes 11 de julio, un grupo de nacionalistas blancos, entre ellos miembros del grupo supremacista Ku Klux Klan, marcharon por la Universidad de Virginia en donde se registraron los primeros enfrentamientos.

Las autoridades locales trataron de prohibir la marcha programada para el sábado, pero una orden federal rechazó este intento, permitiendo así que se llevara a cabo dicha concentración, misma que hoy es catalogada como "la mayor recolección de odio de su tipo en décadas en Estados Unidos”, y aunque muchos señalan que estas muestras son consecuencias del triunfo de Donald Trump, la realidad es que habríamos de verlo precisamente como las causas que permitieron que un discurso como el de Donald Trump, pudiera obtener el eco necesario, para llevarlo al poder.

Por su parte, el mandatario republicano, Donald Trump dio sus condolencias a través de Twitter a las familias de las víctimas:

Y por otro lado, la Universidad de Virginia emitió un comunicado sobre lo ocurrido dentro del campus:

“Nuestra Universidad condena la vil visión de la humanidad que invadió la comunidad de Charlottesville y nuestros terrenos el pasado fin de semana. Es fundamental para el tejido moral de cualquier sociedad condenar las creencias y comportamientos tan odiosos que amenazan la esencia misma de esa sociedad”

Beta Bridge today. #wahoowa

Una publicación compartida de University of Virginia (@uva) el

“No tendrán éxito. No nos rendiremos. Estamos aquí para apoyar a todos en nuestra comunidad, particularmente a aquellos que sienten el impacto de su odio con mayor agudeza”

Cargando