¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Miedo al cambio

Lo único constante en la vida es el cambio, no le temas y aprende cómo adaptarte a él

Lo único de lo que uno puede estar seguro en la vida es que nada es para siempre, todo muta, el cambio es la constante. Sin embargo, muchas personas viven aterradas por él. ¿En qué consiste que unas personas lo tomen con tanta naturalidad y fluyan y otras sientan pánico por el cambio y sientan su vida congelada? Gaby Pérez Islas, tanatóloga, logoterapeuta y autora de libros como “Cómo curar un corazón roto”, nos da datos interesantes sobre quiénes se adaptan más rápido al cambio y a quiénes les cuesta más y por qué.

A quiénes les cuesta demasiado el cambio:

1)Personas que no se han enfrentado a cambios en su vida como siempre estar en la misa escuela, mismo vecindario, cero mudanzas, mismos amigos y una rutina.

2)Adultos que tuvieron mucha inestabilidad de niños, económica, familiar, social y por eso de grandes buscan una rutina predecible y estable que los contenga.

3)Aquellos que tuvieron un gran cambio, una pérdida como la muerte de un ser querido y han consagrado su vida a una hipervigilancia para que eso no vuelva a ocurrirles. El más mínimo cambio puede significar que el mundo se les comienza a colapsar.

4)Los conformistas los que prefieren malo por conocido que bueno por conocer. No son felices pero tienen miedo a emprender los pequeños cambios que los lleven a otros mayores y buscar ser felices.

Quiénes se adaptan mejor al cambio:

1)Quienes lo han vivido con naturalidad desde pequeños, ya vieron que pueden cambiarse de casa extrañar ciertas cosas pero abrazar las nuevas y empezar a adaptarse.

2)Quien ha vivido fuera de casa o su ciudad un tiempo, quien se sabe capaz y puede salir adelante.

3)Quien conoce la diferencia entre nostalgia y melancolía

4)Quien decide ser positivo y creer que lo mejor está por venir siempre. Que lo que viene conviene.

¿Cómo puedo adaptarme al cambio?

1)No sentir que me amenaza. El cambio es parte de un fluir de la vida. Es como el mar, un movimiento perpetuo. No solo me pasa a mí, nos pasa a todos por igual no es personal.

2)Confiar en mi fortaleza, en que yo podré con lo que venga. No es desafiar a la vida pidiendo que me mande lo que sea y yo la venceré, se trata de no creerte tan indefensa ante ella. Tan frágil.

3)Cree que la felicidad vive en ti y no en las cosas que pasan. Ser feliz no depende de los sucesos sino de la capacidad que tienes de disfrute y de sacar lo mejor de cada circunstancia.

4)Entender y con ellos ejercer gobierno sobre mis emociones, que la vida es as{i y que es inútil luchar y resistirse a algo que debe ser. Como nadar contra corriente de un río en lugar de acabarte tus fuerzas ponerte en buena posición y dejar que el cauce te lleve hasta que sea buen momento de empezar a nadar.

5)Conocer los mecanismos del estrés. Descubrir que es el mal de nuestros tiempos como la depresión fue el mal del siglo XX

El estrés es como las cuerdas de un violín. Si están demasiado tensas se rompen y demasiado laxas tampoco sacas buena música de ellas. El justo medio es ideal, cierta cantidad de estrés es necesaria para la vida pero cuando te sometes a una cantidad excesiva de estrés no por un tiempo corto como está acostumbrado tu organismo sino por un largo periodo de tiempo que de hecho parece no tener fin; entonces estás enfermando tu vida.

Cargando