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Pareja

¿Vives con una pareja resentida?

Estar con una persona resentida puede ser desgastante y frustrante, especialmente si el resentimiento es en tu contra

Vivir al lado de una persona resentida puede ser algo que desgasta y muy frustrante, especialmente si el resentimiento es contra ti.

Pero incluso si fuera con algo de su pasado o con la vida misma, el ambiente se hace denso y casi irrespirable. Sería muy fácil irte corriendo de esa relación, pero tú le amas y quieres ayudarle a salir de esas arenas movedizas.

¿Es eso posible? ¿O en el intento acabarás contagiándote tú de lo mismo que hoy tu pareja padece? Vamos juntos a hablar acerca de este tema y por qué es tan complicado poder ser realmente de ayuda.

¿Qué es el resentimiento?

Podríamos definirlo como un sentimiento continuo de enojo vengativo con algo o alguien por algo que creemos que nos han hecho con el afán de lastimarnos o sin él, pero sin demostrar conciencia o arrepentimiento y vergüenza por eso.

Lo que el resentimiento busca es que quien ha lastimado pague y le duela haberlo hecho, al menos en la misma medida que el dolor que ha causado.

¿Cómo puede afectar una relación si uno de los dos está resentido?

Esto es variable si el resentimiento es contigo o no. Si es contigo, los ataques pueden ser activos o pasivos.

  • Reclamos abiertos, indirectas, recordatorios de la infracción cometida, nuevas acusaciones.
  • Ataques continuos a manera de venganza.
  • Desprecio, que es adoptar una posición de superioridad sobre el “malo” (generando con esto una relación asimétrica).
  • Envidia, que es el pesar del bien ajeno (porque no ha llegado el castigo merecido y justo)
  • Contaminación familiar, al exhibirte o humillarte ante otros.
  • Si es con algo o alguien más.
  • Te pedirá que estés de su lado y tomes bandos, aún cuando ni vela tuviste en el entierro.
  • Vomitará en ti como si fueras una coladera todas sus rumiaciones perpetuas.
  • Si le dices que ya no quieres escuchar lo mismo una y otra vez, te acusará de traidor.
  • Contaminación familiar, al colarse su enojo en el estado de ánimo colectivo.

Lo importante de saber poner límites

¿Puedo ayudar a mi pareja a salir de él?

Si fuiste el causante directo de ese resentimiento deberías entonces:

  • Escuchar y validar los reclamos y el sentir de tu pareja.
  • Reconocer tu falta y pedir perdón.
  • Expresar arrepentimiento y vergüenza genuinos.
  • Reconocer expresamente el daño que has hecho.
  • Ofrecer y cumplir nunca volver a lastimar de la misma forma.
  • Definir las nuevas reglas dentro de su relación.

Si tu pareja ya era así, o pasó algo externo que causó eso, entonces:

  • Muéstrate empático y no busques minimizar su sentir. Para tu pareja sí es para tanto.
  • Aún así no le eches más leña al fuego.
  • Escucha, pero al final hazle una pregunta ¿qué vas a hacer con eso ahora?
  • Nunca defiendas o justifiques con afirmaciones al agresor. En todo caso hazlo con suposiciones o preguntas.

En vez de: Yo creo que tu papá lo que quería era ayudarte, ya deberías perdonarlo.

Mejor: Entiendo que estés tan enojado. A veces cuando uno quiere mucho a alguien y trata de ayudarlo la riega peor. Creo que tienes que tomarte unos días más para pensar cómo vas a procesar esto y qué vas a hacer luego.

Ya he intentado todo y nada funciona. ¿Por qué se mantiene así?

Puede estar presentando uno o más de estos 4 patrones

Victimización

  • Cuando alguien se siente victimizado por algo o alguien, automáticamente se puede sentir con el derecho a que se le haga justicia o ser compensado.
  • La victimización aparentemente justifica la poca empatía, insensibilidad y hostilidad de la “víctima” hacia su victimario, porque parece que lo que “ha sufrido” le da derecho a todo sin ninguna consecuencia.
  • Se vuelve muy sensible y requiere un trato especial. Son muy sensibles a comentarios, incluso bien intencionados.

Culpar a otros y evadir su propia responsabilidad

  • Esto frecuentemente no surge a partir de lo que le lastimó; más bien ha estado presente a lo largo de su vida (posiblemente desde la infancia) como un estilo de afrontamiento de los problemas.
  • Frecuentemente notamos esta conducta con frases como “tú me haces enojar”, “por tu culpa estoy así” o “que injusta es la vida conmigo”. Esto va de la mano con la victimización ya mencionada.
  • Cuando la culpa está en otros, la persona poco puede hacer para salir de esos estados y no se siente motivada a perdonar o cambiar.
  • Es verdad que otro pudo ser responsable de lo que le pasó, pero ahora ella es corresponsable del estado que ha estado manteniendo.
  • Cuidado con esto, porque la culpa suele desplazarse hacia la persona más cercana y probablemente seas tú.

Herida narcisista

  • El descubrir que no somos inmunes al dolor, a la pérdida o a la traición nos hace abrir los ojos a una realidad antes no imaginada. Que no somos especiales.
  • También sucede cuando descubrimos que alguien no era como lo imaginamos o idealizamos.
  • Entonces se produce una fractura en nuestro mundo de certezas, nos sentimos dolidos y vulnerables y entonces nos comportamos de maneras defensivas y hasta hostiles.
  • Esta herida nos hace perder la confianza en nosotros mismos, en el mundo que nos rodea y nos puede volver pesimistas y hasta depresivos.

 Atribuir intenciones negativas a los otros

  • Perdonar es complicado, pero se hace más difícil cuando aseguramos que lo que ha pasado ha sido intencional y deliberado para lastimarnos.
  • Es bajo este supuesto que el resentimiento se hace más fuerte y los deseos de venganza más intensos.

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Yo soy el resentido y no puedo perdonar ¿qué hago?

  • No es que no puedas, es que no has encontrado la manera de hacerlo sin sentirte vulnerable y es por eso que, hasta ahora, para ti eso no ha sido posible
  • Incluso deberías cuestionarte si no perdonar te da alguna ganancia secundaria; por ejemplo, una posición de poder sobre tu agresor o la conveniencia de mantener deudas eternas y cobrarlas de por vida.
  • Incluso quizá estás ventilando viejos rencores que en su momento no pudiste resolver y por eso no puedes desenredar este nudo presente.
  • Vuélvete más compasivo contigo mismo. Si algo malo te ha pasado el resentimiento de conduce a la revictimización y eso como si volvieras a ser lastimado una y otra vez cada vez que traes el pasado al presente sin dar ninguna solución.
  • Fortalécete sabiendo que, si bien no tienes la capacidad de anticipar el futuro y evitar lo que no sabes que pasará, siempre puedes hacerte cargo de lo que surja en el presente. No siempre de la manera que te gusta, a veces tendrás que hacerte responsable de sanar tus propias heridas y ponerte a salvo.

Redefine tu concepto de perdón

Quien te ha lastimado no siempre acabará reconociendo o pidiéndote perdón, así que por tu propia liberación y para no seguir perdiendo tiempo de tu vida en eso, libera al agresor de una deuda que ni siquiera ya quieres que te pague.

¿Por qué es mejor el perdón que la venganza?

Quizá cualquier cosa es mejor que la venganza o los deseos de venganza. El solo deseo aviva el resentimiento que está a la espera de que llegue su momento de actuar.

  • La venganza es negativa principalmente por una razón.
  • Quien te haya lastimado muy probablemente lo haya hecho sin la intención de hacerlo y sucedió más bien como resultado de algo que hizo para su beneficio en donde quizá no consideró o dimensionó mucho el impacto que eso tendría en tu vida.
  • Con la venganza, hay ya un acto deliberado de lastimar a alguien específico por una razón en especial. Es más dirigida y mucho más susceptible de generar culpa y responsabilidad objetivas por la conciencia, intención, premeditación, ejecución y disfrute del acto vengativo.
  • Quien se venga suele ser más culpable que quien originalmente le lastimó.

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Conclusión

Al final si tu pareja no puede perdonar, o perdonarte, vas a tener que tomar eventualmente una decisión. ¿Me voy o me quedo en esta relación?. Recordemos que a veces amando mucho se tiene que dejar ir una relación que ya no nos hace bien.

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