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Así las cosas


Gabriela Warkentin y Javier Risco

Martha Debayle en W

Martha Debayle

Lunes a Viernes 10:00 a.m. - 13:00 p.m.

Cuando el rencor envenena tu vida

Te damos paz y te ayudamos a superar ese rencor que no te deja vivir

¿Qué es el rencor?

Es la manifestación de un resentimiento intenso y duradero que, debido a su profundidad o falta de trabajo psicológico, no se reduce con el tiempo.

Se apodera de nosotros y nos puede llevar a perder el control de nuestras emociones y acciones.

¿Por qué?

Casi siempre se genera cuando una persona se ha sentido ofendida, humillada, dañada o ridiculizada.

La rabia es una de las principales características que se siente cuando no expresamos un daño y se queda estancado emocionalmente, pudiendo afectar a nuestras acciones o actitudes posteriores.

Si no se expresa la rabia, el rencor sigue ahí, generando sentimientos de odio, por mucho que intentemos ignorarlos y con el tiempo surgen emociones como ira y odio hacia la otra persona por lo que nos ha hecho (o creemos que nos ha hecho).

Tener sentimientos de rencor es algo natural en el ser humano, todos lo hemos sentido alguna vez, el problema surge cuando este se queda enquistado en nuestras emociones y pensamientos, evitando así que ampliemos nuestra perspectiva y causándonos aún más daño que el que nos produjo la propia acción que hizo que generásemos rencor.

Ser rencoroso puede acabar por arruinarnos la vida, haciéndonos más daño a nosotros mismos que el que somos capaces de ocasionar al otro. Entre otros perjuicios que vamos a padecer está la prevalencia de los sentimientos negativos en nuestro interior.

Por otro lado, el rencor dispara la presión arterial y el ritmo cardíaco produciendo estrés y ansiedad que pueden generar mareos, tensión muscular, sensación de ahogo etc.

El resentimiento es una barrera para el crecimiento, la posibilidad de cambio y para la propia felicidad.

La mayoría de las personas no pueden disfrutar de día de hoy porque están enganchadas a algo que sucedió en el pasado.

Como en su momento no hicieron algo, no pueden vivir hoy en plenitud.

Como hoy ya yo tienen algo que en el pasado tuvieron, no pueden disfrutar el presente.

Como alguien les hirió en el pasado, ahora no pueden aceptar el amor.

¿Cómo son las personas Rencorosas?

Ni perdonan ni olvidan

En muchas ocasiones se mienten a si mismxs diciéndose que han perdonado, pero en realidad en su interior lo ocurrido sigue presente, alimentando y aumentando el rencor. La única forma de olvidar una ofensa o detrimento es a través del perdón, y este siempre es necesario para mantener el equilibrio emocional.

No aprenden del pasado

No consiguen desprenderse de las experiencias negativas que les han sucedido, lo cual impide que observen los “golpes de la vida” como oportunidades de crecimiento. Este estancamiento les imposibilita cerrar los ciclos y avanzar.

Ellos nunca se equivocan

Están acostumbrados a acomodar todo lo que sucede a su alrededor desde su propia perspectiva, con ello debilitan su capacidad de conexión empática, esto les hacer creer que sólo sus juicios y opiniones son correctos y las equivocaciones de los demás comienzan a ser percibidas como ofensas.

Todo es blanco o negro

Se mueven en los extremos y con ello hacen imposible ningún tipo de negociación o concesión. Como todo es Bueno o Malo y ellos son los buenos el rencor se ve justificado y alimentado.

La vida es un drama

Cuando guardamos el rencor en el corazón la vida no es un lugar agradable, este drama les convierte en “víctimas” constantes dentro de su propio universo, creando profundas inseguridades que los incapacitan para superar el pasado.

Se ofenden con facilidad

En el fondo, el rencor es una forma de no aceptar las cosas y, de hecho, puede que incluso enmascare las propias inseguridades. Cuando se vive con rencor las heridas emocionales están abiertas, así que cualquier palabra o diferencia de opinión puede interpretarse como una profunda ofensa que alimenta el mal sentimiento.

Las personas rencorosas tragan y tragan todo ese odio e ira que sienten ante una circunstancia sufrida en el pasado. Le desean mal a la otra persona, pero raramente actúan. Se dedican a criticar, juzgar, ver mal y escupir veneno.

El rencor aparece cuando la rabia no se pudo expresar en su momento o se expresó a medias. Por ello es saludable expresar las emociones adecuadamente, tanto en tiempo como en forma, porque si no tenderemos a acumular y enquistar dolores.

¿Cómo superar un rencor?

  • Debemos analizarnos y ser conscientes de que el rencor existe en nuestro interior. Si no admitimos que tenemos un problema nunca podremos superarlo.
  • Aprender a expresar nuestras emociones, hablar de lo que nos molesta con las personas a las que se dirige nuestro rencor.
  • Aprender a perdonar. Todos cometemos errores, ¡ojo! nosotros también, tenemos que aprender a ser más indulgentes con los demás y con nosotros mismos. Pero para dejar atrás el rencor el primer paso será siempre acercarnos a la teoría del perdón.
  • Pensar de forma positiva. Sí, no es fácil, cuesta trabajo, pero es un trabajo enriquecedor; si empezamos a cambiar nuestra forma de pensamiento y empezamos a ver las cosas de otra manera, lo notaremos en nuestra mente, en nuestro descanso y en nuestra salud. Si nos tomamos las cosas con más calma, si empezamos a relativizar todo un poco y a dejar las cosas correr por nuestro beneficio personal, todo será mejor.