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Paulina Greenham

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¿Qué preferirías entre regresar el tiempo o ganar un millón de dólares?

Una pregunta muy difícil de responder que es analizada por Diego Dreyfus y Salvador Quiauhtlazollin

Imagínate que ante tí tienes la posibillidad de elegir entre las siguientes dos opciones: regresar el tiempo cinco años o recibir de bote pronto un millón dólares. ¿Qué elegirías?

Un estudio publicado en la revista Social Psychological and Personality Science ha preguntado a casi 4.500 personas si valoran más el dinero o el tiempo para alcanzar la felicidad:

* El 64% declaró que prefería tener dinero.

* Aquellos que prefirieron contar con más tiempo para sí mismos se sentían más felices.

* 21% de las mujeres y un 15% de los hombres, estarían dispuestos a renunciar a parte de su salario en pos de más flexibilidad.

* Llegados a cierto límite, la cantidad de dinero que se gane no proporciona una felicidad extra. Ese límite son los 60.000 dólares.

Diego Dreyfus, Ingeniero, Actor y Empresario, analiza este complejo cuestionamiento y responde qué es lo que preferiría él.

Tener dinero para ser felices

Miembros de la Universidad de California en Los Ángeles, en un artículo de The New York Times señalaron que:

* El éxito está asociado a tener más de todo. Más cosas, más reconocimiento, más sueldo.

* El dinero bien utilizado puede ayudarnos a la felicidad.

* El estereotipo de persona exitosa normalmente va unido el de trabajador ajetreado que apenas tiene tiempo para dedicar a sus aficiones, a sus amistades, a su familia.

Si el objetivo en esta vida es ser feliz, ¿lo conseguiremos a base a acumular dinero o será necesario disponer de tiempo libre para dedicarnos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos?

Salvador Quiauhtlazollin, especialista en cine, habla sobre algunas películas que tienen como temática el tiempo.

Las claves de la felicidad son gratis Silvia Álava, psicóloga del Centro de Psicología Álava Reyes señaló que:

* Una vez que tenemos cubiertas las necesidades básicas, un aumento en nuestra riqueza puede generar algo de felicidad pero a corto plazo.

* Después ocurre lo que llamamos la adaptación hedonista.

* Nos acostumbramos a las cosas que tenemos, nos comparamos con los demás y queremos más.