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El Weso


Enrique Hernández Alcázar

Martha Debayle en W

Martha Debayle

Lunes a Viernes 10:00 a.m. - 13:00 p.m.

10 cosas que no deben hacer las abuelas

Aprende a poner límites ya que no se deben cruzar NUNCA para que la relación con los nietos e hijos sea siempre armoniosa y positiva

1. Desautorizar a los padres o Hacer tratos en “lo oscurito” con los nietos.

Al cambiar las reglas arbitrariamente o ceder a peticiones que trasgreden algún castigo, inmediatamente enviamos el mensaje de que los padres no tienen la autoridad, y generamos rebeldía y discusiones.

2. Tener preferidos (o demostrarlo).

Las afinidades son algo normal y natural, no debemos sentirnos mal por tener mejor relación con alguno de nuestros nietos o nietas, en especial cuando estos son adultos

FOTO: Getty Images

Sin embargo, cuando son niños, es importante que sientan que el afecto que se les da no se ve condicionado por cuestiones de carácter o intereses.

Tratar mejor a una nieta porque le gusta la música o mal a otro porque prefiere los deportes mina su autoestima y lastima la dinámica familiar.

 

3. Hijo de mi hija mi nieto, hijo de mi hijo… es un dicho común.

Insinuar que los hijos de tu nuera no son tus nietos porque “no se parece a mi hijo” “es demasiado blanquito” “no tiene el lunar de su papá”, no sólo puede causar graves problemas en el matrimonio, sino que te alejará de tu nuera, de tus nietos, y dejará por los suelos la imagen de tus seres queridos.

4. Juzgar a los nietos por sus padres.

“Tu papá era muy bueno en el deporte” “tu mamá y sus hermanos nunca se peleaban” “si tu papá era un vago, seguro tú igual” “igual de respondona que tu madre”.

Todos tenemos historias, en especial con nuestros hijos, pero esperar que los nietos repitan aciertos o desatinos de sus padres sólo por ser sus hijos, es poner presión extra sobre ellos o etiquetarlos con pesos que no pueden levantar.

Tus hijos son tus hijos, tus nietos tus nietos, date la oportunidad de conocerlos y llevarte grandes y nuevas sorpresas.

5. Aparecerse demasiado sin ser invitado.

Es normal que quieras ver a tus hijos y nietos, pero recuerda que una familia ―en especial una que va comenzando― necesita su espacio, ya es suficientemente complicado organizar todas las vacaciones sin recibir una ¡visita sorpresa de la abuela!

Cuando quieras visitar a tu hij@ y su familia, avisa, no intentes hacerles sentir culpables si tienen otros planes y planea con tiempo los detalles de tu visita para que tú tampoco estés incómoda.

6. Esperar ser la razón de vida de los nietos.

“¡Pero si antes te encantaban mis historias!” “Y yo que me mudé para verlos diario…” no puedes hacer de tus nietos tu vida, porque tú no podrás ser la de ellos.

Es común que cuando eran niños los cuidases con regularidad, seguro tenían una relación cercana y te contaban todo su día… pero todos los niños crecen… quizá sean adolescentes que no quieren padres o abuelos cerca o estudiarán en otra ciudad.

Los nietos van construyendo su propio universo. Así que debes estar preparada para evitar desilusionarte.

7. Forzar creencias y juicios en los nietos.

Las creencias y cualquier juicio es un tema demasiado delicado con el que debe tenerse mucho cuidado.

Forzar cualquier tipo de prejuicio en un nieto está prohibido y las creencias deben ser asunto de los padres, si ellos deciden cambiar de religión, no tener ninguna o hacer de su vida un papalote, no te queda más que respetar.

Los nietos crecerán y eventualmente podrás sostener pláticas con ellos como seres maduros ―siempre amables y abiertas―, pero intentar forzar algo en ellos como niños sólo te alejará de tu hij@ y niet@ y como adultos sólo llevará a álgidas discusiones que seguramente les lastimarán.

8. Querer educarlos.

Intentar imponer la dieta que consideras, las costumbres o hábitos es trasgredir el límite del respeto y no sólo no funciona, sino que perjudica a la dinámica familiar.

9. Hacer comentarios despectivos.

Cuando se inicia el “regalo” de consejos por parte de los abuelos y observan que no obtienen resultado (ni nadie les dice que mejor no aconsejen) suelen insistir de un modo que puede llegar a ser hiriente

“mira, te dije que no lo cargaras, ahora no puede ni comer sin ti, deja a tu mamá ¿o estás manco?” “te dije que le pusieras el vestido rosa, mira lo fea que se ve ahora…”

Comentarios de ese tipo que pueden ir a escala no sólo afectan irremediablemente la relación con el nieto, sino que pueden dejar profundas secuelas en su autoestima.

10. Competir con los nietos por la atención de los padres.

Un bebé o niño pequeño necesita de sus padres todo el tiempo.

Cada uno (tú como madre el/ella como hij@) ocupa un lugar distinto, así que en lugar de pelear intenta centrarte en tu nuevo papel de abuela.