Escucha ahora

Así las cosas


Gabriela Warkentin y Javier Risco

Martha Debayle en W

Martha Debayle

Lunes a Viernes 10:00 a.m. - 13:00 p.m.
BBMundo

¿Tu hijo moja la cama por estrés?

Nancy Steinberg, doctora en Psicoterapia, afirma que para algunos niños el regreso es como un abandono o pérdida por lo que les crea ansiedad, inseguridad y temor

Los niños y el estrés escolar

Un cierto grado de tensión es una forma de motivación que nos impulsa a tener un mejor desempeño y a enfrentar mejor ciertas situaciones. No obstante, cuando no se logra manejar, esta tensión se convierte en estrés – una sensación de incomodidad experimentada de forma distinta por cada persona.

Tres fases en el estrés que son: la alarma, la resistencia y el agotamiento.

Alarma: Se considera que existen cambios neurovegetativos donde el cuerpo se pone en "alerta", se observa un incremento del ritmo cardíaco y la respiración.

Resistencia: Se trata de mantener un equilibrio: el cuerpo se recupera de esos cambios e intentar restablecer a un estado de "normalidad".

Agotamiento: Si el evento estresante continúa o la persona no es capaz de adaptarse, se presenta el agotamiento.

Ejemplos de estrés escolar:

El divorcio de los padres

La llegada de un nuevo hermano

El temor al fracaso escolar

Los conflictos sociales en la escuela

Temor al maltrato o agresión por ser diferente

Entregar trabajos incompletos o extemporáneos

No saber la respuesta de algún problema

Ser lento en las actividades del salón o en los deportes

No llevar ropa de moda

Perder documentos o libros

No tener los materiales adecuados y completos para trabajar

¿Qué pueden hacer los padres ante el estrés de los niños?

Transmitirles seguridad y confianza en sí mismos

Apoyarlos inculcando hábitos escolares, en especial en la organización de las tareas: marcar y respetar horarios de tareas, así como jerarquizar prioridades

Procurar un ambiente adecuado para que la realicen

No incluir muchas actividades extraescolares que los saturen y angustien por abarcar demasiado