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SOCIEDAD

Distingue entre lo que quieres y lo que realmente necesitas

Mario Guerra afirma que los deseos y necesidades no son la misma cosa y llegar a la edad adulta sin catalizar esta distinción solo te traerá conflictos

¿Cuál es la diferencia entre un deseo y una necesidad?

Parecería obvio hacer esta distinción, pero, al menos a nivel inconsciente, muchas personas no la tienen adecuadamente establecida.

Una necesidad es aquello que real y objetivamente debes tener para sobrevivir, mantenerte saludable y seguro. Mientras más básica menos reemplazable es:

Respirar, comer, beber, dormir, defecar, etc.

Si te falta habrá consecuencias reales, observables, medibles y muchas veces irreversibles.

Suelen iniciar con una alteración emocional que se va incrementando en tanto no se satisfagan.

Es lo que tendrías si estuvieras sólo en una isla desierta.

Test informal para medir que tan bien distingues necesidades de deseos

Responde conforme a la siguiente escala

1= Nunca, 2 = casi nunca, 3 = a veces, 4 = casi siempre, 5 = siempre

1. Si cuando le vas a contar algo a alguien este no te presta la debida atención, te vas, guardas silencio o luego ya no le quieres contar nada.

2. Te parece lógico que si estás muy ocupado, y alguien no está haciendo nada de provecho, esa persona deba ayudarte en el momento en que tú se lo pides.

3. Odias hacer filas, esperar turnos o tolerar gente lenta porque tú tienes necesidades que deben ser atendidas de inmediato.

4. Si sales a cenar, de vacaciones o a divertirte, suele pasar que siempre algo ha de echar a perder el momento y entonces toda la experiencia se arruina.

5. Si alguien que te ayuda y te hace favores un día no puede apoyarte, te sientes ofendido, traicionado y juras que en tu vida le vuelves a pedir nada.

6. Mucha gente te dice que haces berrinches cuando te frustras y tú aseguras que no son berrinches, sino que los demás no te entienden.

7. A tu pareja, familia o amigos les pides las cosas con un “necesito” como “necesito que me escuches”, “necesito que hablemos” o al menos lo actúas de esa forma.

8. Cuando alguien no te da lo que sientes que necesitas piensas que son injustos contigo.

9. Cuando algo no va como tú quieres prefieres irte o abandonar lo que haces.

10. Piensas que si las personas realmente te amaran, deberían hacer lo necesario para que estés bien.

Resultados:

  • 50 a 41: No vas a morir en tu cama. A ti te va a dar algo por la cantidad de berrinches y muinas que haces a lo largo de tu vida. Te pones muy mal ante cualquier carencia. Urge que busques ayuda para que tu niño interior se integre a tu vida y no al revés.

  • 40 a 31: No pareces distinguir muy bien lo que quieres de lo que necesitas. A veces tienes destellos de racionalidad y te apaciguas, pero más frecuentemente que no piensas que los demás no te entienden por eso son tan insensibles a tus necesidades.

  • 30 a 21: Es muy probable que cuando tienes hambre o sueño, por ejemplo, te pongas de malitas y empieces a portarte rudo con los demás cuando no satisfacen tus necesidades. Ten cuidado porque en esta etapa es muy fácil estallar aún y cuando normalmente no lo haces.

  • 20 a 10: Felicidades. Parece que distingues muy bien necesidades de deseos, así que si te pones intenso cuando te frustras, quizá es porque has aprendido a obtener cosas a través de la manipulación emocional de otros.