PAREJA

¿Sientes que tu relación está en peligro o aún puedes rescatarla?

Resuelve estas preguntas y descúbrelo

Vamos a plantear 8 preguntas básicas que te pueden orientar a saber si vale la pena intentarlo o deberíamos ya pensar en no seguir lastimándonos.

1. ¿Toda relación puede ser salvada?

Probablemente sí, han existido diferencias severas o parejas con muchos años y al borde de la ruptura que han encontrado la manera de corregir el rumbo. Esto ya es una esperanza, porque no es un imposible, pero antes habría que hacer otras preguntas:

2. ¿Quieres salvarla?

Esta pregunta debería ser respondida por cada uno de manera personal. A coro pueden decir un rotundo “Sí”, pero no es poco común que en lo privado la cosa sea distinta.

Frecuentemente la respuesta es sí, pero quizá tu pareja, aunque no te lo diga, no piense lo mismo.

Tiene que haber dos “Sí”, directos, sin dudas y sin condiciones.

3. ¿Debería ser salvada?

¿Por qué valdría la pena hacerlo? Podría cada uno por separado escribir tres ejemplos concretos de:

• ¿Cómo sería mejor su vida si sí?

• ¿Qué perderían si no?

• ¿Qué tanto se han lastimado?

Cada uno sabe lo que le lastima más y cuánto de eso ha sucedido en su relación.

Mientras más tiempo hayan dejado pasar estando mal, menos probable es que consigan resolver todos los problemas y el resentimiento acumulado.

FOTO: www.lamenteesmaravillosa.com

4. ¿Saben cómo hacerlo?

Buscar alternativas distintas, no “más de lo mismo” o sólo buena voluntad.

• Opciones que quizá no has querido tomar: Libros, talleres, terapia.

• Ya no sólo un “vamos a echarle ganitas ahora sí”.

• Mantener toda discusión en un sólo tema por vez.

Si rechazas una propuesta de solución de tu pareja, deberías ofrecer una alternativa viable en su lugar, pero si la tuya no funciona, entonces sí deberían considerar la idea de tu pareja, por absurda que te parezca.

5. ¿Eres realista?

¿Cómo te imaginas que será tu relación cuando todo esté bien?

• Noches enteras abrazados, conversando o bailando en la sala de la casa.

• Sexo diario (cuando hoy lo tienen 2 veces al año).

• Nunca discutir y siempre decirse todo.

6. ¿Tu pareja todavía te prende?

Si bien una relación en donde el sexo y la pasión han disminuido puede recuperarse cuando se arreglan otros elementos, a veces los problemas en esta área no son resultado de una mala relación, sino la causa.

FOTO: www.eju.tv

7. ¿Estás dispuesto?

A dedicar parte de tu vida a salvar tu relación.

• Hacer tiempo de tu trabajo para la terapia, al menos una vez por semana.

• Tener gestos de buena voluntad, como por ejemplo ir al teatro el día de tu partido favorito o, por el contrario, quedarse en casa porque el domingo es la final.

• Dedicar un poco menos de tiempo a los amigos, celular, videojuego, tele o cualquier otra distracción para encontrar juntos un mejor camino.

• A responder algunas preguntas si fuera necesario.

• No todo proceso es lineal; suele haber avances y recaídas.

• Fijar nuevas reglas y acuerdos distintos es un proceso muy diplomático donde hay que saber escuchar.

• Escuchar sin defenderte.

8. ¿Cuándo deberíamos dejar de intentarlo?

• Cuando uno de los dos ya no quiere estar, pero tiene miedo de lastimar al otro o de que se enoje y tome venganza.

• Cuando ya han intentado todo, por tiempos razonables, y están estancados o incluso empeoran.

• Cuando en la relación ya comprometes tu integridad, dignidad o salud física y/o mental.

• Cuando te quedas sólo por un deber o sentimiento de sacrificio, ya sea por los hijos, el qué dirán o lo material.

• Ante cualquier forma de violencia, donde el agresor no reconozca su falta, no muestre arrepentimiento genuino y sea reincidente por más que jure que va a cambiar.

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