Escucha ahora

Programación Deportiva


W Radio

En Buena Onda

Paulina Greenham

Lunes a Viernes 16:00 p.m. - 18:00 p.m.

Si fueras jefe, ¿cómo serías?

Los mejores tips para lidiar con un mal jefe, cómo ser un gran líder y cuántos tipos existen

Carlos Tapia, creador de "Lo que callamos los Godinez", habla de lo que siempre se hace en la oficina pero que se oculta todo el tiempo:

Javier Vargas, vicepresidente regional de Right Management para América Latina.

Hector Uriel Rodriguez, consultor de "Dirige Hoy", exponer los cinco tipos de líderes que existen:

1. Sobrecarga de trabajo

Es muy tentador sacarle todo el provecho a los mejores elementos, pero presionar demasiado a los elementos positivos de un equipo los hace sentir castigados

2. No reconocen las contribuciones de los demás

Es muy fácil subestimar el poder de una “palmadita en la espalda”, especialmente cuando hay empleados buenos que acostumbran a dar buenos resultados

3. No les importan sus empleados

Más de la mitad de las personas que abandonan su empleo lo hacen porque tienen una pobre relación con su jefe

4. No honran su palabra

Cuando cumples con lo que prometes, creces a los ojos de tus empleados porque pruebas ser de confianza y honorable (dos cualidades imprescindibles para un jefe)

5. Promueven a las personas incorrectas

Los empleados que trabajan muy duro suelen querer colaborar con colegas que se esfuercen de la misma manera

6. No dejan que las personas persigan sus sueños

Los empleados talentosos suelen ser muy apasionados. Ofrecerles oportunidades para perseguir sus sueños mejora su productividad y la satisfacción con su trabajo.

7. No saben desarrollar las habilidades de su gente

Hay jefes que desconocen la operación diaria de sus empleados y que tratan de excusarse diciendo que confían en ellos y que sus trabajadores son autónomos.

8. Fallan en impulsar la creatividad

Los empleados más talentosos buscan mejorar todo lo que tocan. Si les quitas la habilidad de innovar porque solo te sientes cómodo con elstatus quo, harás que odien sus trabajos

9. No desafían a las personas

Los grandes jefes provocan a sus empleados para lograr cosas que antes parecían imposibles. En lugar de fijar metas mundanas, ponen objetivos que impulsan a la gente a salir de su zona de confort.