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Emprendedores

Tres errores de los emprendedores mexicanos

Aquí algunos aspectos que debes tener en cuenta para conseguir las habilidades necesarias y así conseguir un negocio exitoso

1. Habilidades emprendedoras

En países en desarrollo como el nuestro, la mayoría de las personas que inician un negocio cree que cuenta con las habilidades necesarias para manejarlo. Sin embargo, la falta de información y capacitación en aspectos esenciales de management, contabilidad o mercadeo impiden dar el salto de una actividad comercial simple a un negocio de alto impacto.

Las habilidades de los emprendedores mexicanos son deficientes y nos ubican en la posición 98 de 130 países. Esto nos asemeja más a países como Myanmar (99) o Mauritania (101) que a países latinoamericanos como Chile (34) o Colombia (39).

¿Qué podemos hacer?

Antes de emprender debemos reconocer si contamos o no con las habilidades empresariales necesarias para el crecimiento de nuestro negocio. Buscar capacitación básica en temas administrativos, fiscales, de mercadeo y uso de tecnologías es un primer paso que puede asegurarnos el éxito.

2. Ecosistema emprendedor

El entorno en el que surgen nuestras startups está calificado 107 entre 130 países. Es un ambiente plagado de regulaciones excesivas, falta de financiamiento, inseguridad y corrupción. Estas características restringen la capacidad de cualquier emprendimiento para crecer, generar más empleo y, sobre todo, innovar.

¿Qué podemos hacer?

En este ámbito, la tarea recae totalmente en el gobierno. Integrar un marco regulatorio favorable para los negocios, una gestión eficiente de trámites, garantizar acceso a tecnología y financiamiento son políticas que escapan al control del emprendedor.

Existen algunas opciones interesantes que pueden apoyar tu emprendimiento. La Vitrina de Incubadoras y las Aceleradoras de Negocios del Instituto Nacional del Emprendedor son opciones para elevar las capacidades de tu negocio -

 3. Aspiraciones emprendedoras

Para que una solución innovadora pueda explotarse económicamente también se necesita confianza. Una sociedad que percibe positivamente a la actividad emprendedora dará mayor apoyo a los nuevos negocios y permitirá detonar el espíritu creativo.

Para los mexicanos, “poner un negocio” muchas veces significa autoemplearse y realizar algún tipo de actividad comercial. Sin embargo, muy pocos de estos negocios pueden considerarse emprendimientos creativos, ya que la mayoría opera en la informalidad y no genera productos o procesos innovadores.

¿Qué podemos hacer?

Pensar en grande y aspirar a crear nuevas soluciones son las claves del éxito. Sin embargo, los primeros pasos son los más difíciles a la hora de emprender. En México, alrededor de 70% de los nuevos negocios no llegan al tercer año de vida.

Como emprendedor, el networking es algo esencial. Apoyarte en redes de clientes, proveedores, empresas similares y asociaciones de apoyo a startups no sólo te dará más confianza; además tendrás mayor acceso a información relevante, recursos financieros y tecnológicos.

¿Cuál es la edad ideal para crear un negocio?

La mayor ventaja que puede tener un emprendedor joven son las ganas de trabajar y la frescura. El hecho de que, para muchos jóvenes, la aventura empresarial sea la primera experiencia laboral hacen que sin duda se ésta se coja con muchas más ganas que si ya hemos estado trabajando antes.

Además, tienen una mayor tolerancia al fracaso. Si un joven empresario fracasa, se levantará con mucha mayor facilidad que una persona mayor de 50 años, por poner un ejemplo, por el hecho de tener menores cargas familiares y mayor proyección de futuro. Los jóvenes, en este sentido, tienen menos que perder que los emprendedores mayores

Hay quienes ubican la edad perfecta para iniciar una empresa a partir de los 35 años, pensando en que a esa edad se cuenta con conocimientos, experiencia, paciencia y madurez suficiente para alcanzar el éxito. Sin embargo, eso no aplica para Mark Zuckerberg, Steve Jobs o Bill Gates, quienes fundaron sus compañías (Facebook, Apple y Microsoft, respectivamente) promediando 20 años de edad.

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