Falsas Sospechas: Detenciones arbitrarias por la policía en México

Por: Redacción W Radio

Amnistía Internacional investigó la forma en la que ocurren los arrestos llevados a cabo por los cuerpos de policía en México, en específico, cuando las autoridades alegan que arrestaron a la persona en flagrancia; es decir, en el momento en el que se estaba cometiendo un delito.

Amnistía Internacional realizó entrevistas, bajo estricta condición de confidencialidad, a 25 personas que se desempeñan o se desempeñaron en años recientes como operadores de justicia de procuradurías, juzgados, tribunales y cuerpos de policía.

La investigación también presenta seis casos que ilustran las violaciones de derechos humanos derivadas de una detención arbitraria.

Los hallazgos de este informe se basan en información que proviene de las entrevistas y que se verificó con datos provenientes de otras fuentes: información de otras organizaciones no gubernamentales, documentación oficial, informes de organizaciones internacionales y casos previamente documentados por Amnistía Internacional.

Conozcamos al menos dos casos con nombre y apellido de detenciones arbitrarias:

JOSÉ HUMBERTO MÁRQUEZ COMPEAN

José Humberto, de 25 años, fue arrestado el 21 de marzo de 2010 por policías municipales de Santa Catarina, estado de Nuevo León, porque les “parecía sospechoso”. Con él también detuvieron a otra persona que estaba en el lugar. La policía alegó que los detenidos tenían drogas ilícitas.

Los agentes de policía llevaron a los dos detenidos a instalaciones municipales, pero posteriormente decidieron que serían llevados a la agencia del Ministerio Público de la Federación, por lo que entregaron a los detenidos a los escoltas municipales. En el camino, los vehículos en que viajaban fueron atacados con disparos de arma de fuego por personas desconocidas, varios funcionarios públicos fallecieron y otros, al igual que la otra persona detenida, resultaron heridos. José Humberto resultó ileso.

A raíz de estos acontecimientos, el Director de Seguridad Pública municipal solicitó apoyo a la Secretaría de Marina para trasladar a todas las personas, por helicóptero, al Hospital Universitario en Monterrey. En ese lugar descendieron los funcionarios heridos y la otra persona detenida. José Humberto no bajó del helicóptero, aunque hay clara evidencia, incluyendo videos y testimonios, de que sí lo había abordado. Su cuerpo fue hallado un día después en un sitio baldío en el municipio de San Nicolás de los Garza, también en Nuevo León, con bolsas de plástico encima que contenían drogas y con señas de tortura.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos concluyó que funcionarios de la Secretaría de Marina son responsables de la detención arbitraria, la desaparición forzada, tortura y ejecución de José Humberto Márquez. El caso ha sido investigado por la Procuraduría General de la República, pero hasta la fecha se ha negado a presentar el caso ante un juez, a pesar de que la investigación ha avanzado y existen los elementos suficientes para hacerlo.

SERGIO SÁNCHEZ ARELLANO

Sergio Sánchez Arellano, un vendedor de dulces de Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, fue detenido arbitrariamente en marzo de 2010 por la policía de investigación del Distrito Federal (Ciudad de México), por su supuesta participación en un homicidio y tentativa de robo.

Sergio contó a Amnistía Internacional que fue detenido en la noche del 29 de marzo de 2010, afuera de su domicilio en Ciudad Nezahualcóyotl, por unas diez personas sin uniforme que se transportaban en automóviles que no estaban identificados como vehículos policiales. Lo privaron de la libertad sin explicar el motivo del arresto, sin informar a qué lugar o institución lo trasladarían, sin identificarse y sin presentar ningún tipo de documentación: en el proceso lo golpearon a él y a su esposa. Fue incomunicado, golpeado y amenazado para que se inculpara, pero no lo hizo. Al día siguiente, le permitieron comunicarse con su familia y lo llevaron ante el Agente del Ministerio Público.

Sin embargo las autoridades sostienen una versión diferente y afirman que el 30 ó 31 de marzo de 2010 (el informe policial y las declaraciones de los policías difieren), acudieron afuera de la estación de metro Tacuba, en la Ciudad de México, acompañados de una supuesta testigo de un homicidio que había ocurrido en ese lugar cuatro semanas antes, para intentar encontrar al sospechoso. Durante ese recorrido, según se narra en el expediente judicial, la testigo dijo reconocer a Sergio y los agentes lo detuvieron. Los policías llevaron a Sergio ante el agente del Ministerio Público, quien emitió una “orden de detención por caso urgente”, pese a que dicho tipo de órdenes se tienen que emitir siempre antes de llevar a cabo un arresto, y Sergio en ese momento ya estaba privado de la libertad.

Sergio fue condenado por homicidio a 27 años y 6 meses de prisión. Amnistía Internacional ha revisado el expediente judicial de este caso y encontró graves inconsistencias en las etapas de investigación policial, la acusación y la condena. En noviembre de 2016 un tribunal federal confirmó que la detención de Sergio fue arbitraria, pero no desestimó la declaración de la supuesta testigo de los hechos, por lo que confirmó la condena. El caso se encuentra en una última revisión ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

 

Entrevista completa Amnistía Internaciona detenciones arbitrarias

El estudio completo "Falsas sospechas: detenciones arbitrarias en México" se puede descargar en: https://amnistia.org.mx/contenido/falsas-sospechas-detenciones-arbitrarias-por-la-policia-en-mexico/?o=n

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